Sin freno: Se notificaron 85 nuevos casos de Chikungunya en apenas una semana
El último Boletín Epidemiológico Nacional revela un salto de 85 nuevos contagios en una semana. Con más de 430 casos en el país, la transmisión local gana terreno sobre los viajeros
El mapa sanitario argentino vuelve a teñirse de rojo en el norte. Según los datos oficiales del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), la fiebre chikungunya ha dejado de ser una amenaza de "importación" para convertirse en un problema doméstico: de los 433 casos detectados hasta hoy, el 82% son autóctonos. El virus ya no necesita que alguien cruce la frontera; ya está instalado en el patio de casa.
Salta: el foco que preocupa a la región
La provincia de Salta concentra la mirada de los infectólogos. Con 315 positivos, el brote tiene nombre y apellido: Salvador Mazza. Esta localidad fronteriza registra 189 casos, seguida por Aguas Blancas y Orán. La presión sobre el sistema de salud salteño es real, aunque con un alivio relativo: si bien 22 personas debieron ser internadas, todas evolucionaron favorablemente y, afortunadamente, no se reportan fallecidos en lo que va de la temporada.
El virus se mueve hacia el centro
El reporte marca una tendencia de expansión. Jujuy y Tucumán ya muestran signos de transmisión local acelerada, especialmente en San Miguel de Tucumán. Por su parte, la Provincia de Buenos Aires sumó seis nuevos casos en la última semana, elevando su total a 22, mientras que Tierra del Fuego sorprendió en las estadísticas al registrar su primer caso (un viajero infectado).
Desde los laboratorios, el Instituto Malbrán puso nombre científico a la amenaza: se trata del genotipo ECSA (East-Central-South-Africa). Es el mismo "rostro" del virus que circuló en el brote anterior, lo que confirma la persistencia de esta cepa en la región.
Más allá del mosquito: Hantavirus y Coqueluche
El informe epidemiológico no solo se queda en el Aedes aegypti. La vigilancia detectó dos nuevos casos de Hantavirus en Orán y Las Flores (PBA), sumando 32 en el año.
Por otro lado, la Coqueluche (tos convulsa) muestra una señal de tregua. Aunque los 255 casos acumulados en 2026 superan las cifras de años anteriores, la curva finalmente empezó a descender tras el pico registrado a fines de 2025.
El dato: Mientras el chikungunya sube, los virus respiratorios como el COVID-19 y la Influenza se mantienen en niveles bajos y esperables para esta época del año, sin generar, por ahora, una presión extra en las guardias médicas.
¿Qué recomienda el Ministerio?
Ante este escenario, Salud pide no bajar la guardia. La clave está en los primeros 6 días de síntomas. Se insta a los centros de salud a utilizar testeos rápidos y precisos (como PCR) para diferenciar si el paciente tiene dengue, chikungunya o zika, permitiendo así una respuesta local inmediata antes de que el foco se convierta en un incendio.