Brasil sufrió pero lo ganó en el descuento: 2-1 a Japón y pase a Octavos
La Verdeamarela sufrió ante la disciplina de Japón, pero revirtió el marcador en el segundo tiempo y selló un agónico 2-1 en Houston para meterse en los octavos de final del Mundial.
El fútbol tiene esos giros de guion que destruyen cualquier lógica en cuestión de segundos. Cuando el reloj marcaba el quinto minuto de adición en el Estadio Houston y el fantasma del tiempo suplementario ya sobrevolaba las cabezas de los jugadores, Gabriel Martinelli frotó la lámpara. Su gol a los 50 minutos del segundo tiempo desató el delirio brasileño, decretó el 2-1 definitivo y le puso fin a una batalla que, durante más de una hora, tuvo a los pentacampeones del mundo contra las cuerdas.
La historia había comenzado muy esquiva para el Scratch, que arrastraba el envión de liderar el Grupo C tras vencer a Haití y Escocia, y empatar con Marruecos. Japón, fiel al libreto de orden y transiciones eléctricas que lo clasificó como escolta de Países Bajos en el Grupo F, no se achicó ante el peso de las camisetas. A los 29 minutos de la primera mitad, Kaishu Sano tomó una pelota en la medialuna y sacó un derechazo fuerte, bajo y cruzado que dejó sin opciones a Alisson. El 1-0 no era un accidente; durante los pasajes siguientes, los Samuráis Azules sometieron a Brasil, que recién logró equilibrar el trámite en el cierre del primer tiempo, marchándose al descanso envuelto en dudas.
En el complemento, la chapa de candidato obligó a una reacción. A los 10 minutos, el histórico Casemiro ganó de arriba en el segundo palo y, de cabeza, firmó el 1-1 que devolvió el alma al cuerpo del equipo de Dorival Júnior. A partir de allí, Brasil monopolizó el juego y refrescó las piernas con los ingresos de Danilo dos Santos de Oliveira y Fabinho (quien reemplazó al goleador Casemiro). Japón resistía como podía, aguantando el desgaste con los ingresos de Koki Ogawa y Ao Tanaka.
Cuando el partido moría en los penales, llegó el desahogo agónico de Martinelli. Brasil mantiene su paternidad histórica ante los asiáticos, se mete entre los 16 mejores del planeta y ya espera en octavos de final al vencedor del cruce entre Noruega y Costa de Marfil, que se verán las caras este martes 30 de junio.