Tarifazo de invierno: cuánto subirían las boletas de gas tras la reforma de Zona Fría

La reforma impulsada por Javier Milei modifica el esquema de subsidios y abre la puerta a un nuevo tarifazo en Chubut y Santa Cruz. Las modificaciones en los valores que se esperan en las facturas.

La aprobación en Diputados de la reforma al régimen de Zona Fría encendió alarmas en toda la Patagonia. El proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei modifica el esquema de subsidios al gas y abre la puerta a aumentos que, según legisladores y especialistas, podrían ubicarse entre el 40% y el 100% para millones de hogares.

La iniciativa obtuvo 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones. Ahora deberá ser debatida en el Senado. El cambio central es que el descuento dejará de aplicarse sobre el total de la factura y se limitará únicamente al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).

La modificación implica dejar afuera componentes clave de la boleta, como transporte, distribución e impuestos. En la práctica, eso reduce de manera drástica el alcance real del beneficio para las provincias patagónicas, donde el consumo de gas es estructural por las bajas temperaturas durante gran parte del año.

El impacto sobre las facturas de gas

Las proyecciones difundidas por legisladores de la región muestran el impacto que tendría el nuevo esquema sobre las economías familiares. En Neuquén, por ejemplo, estiman que facturas que hoy rondan entre 60.000 y 70.000 pesos podrían escalar hasta valores de entre 115.000 y 130.000 pesos.

En Chubut, la bonificación efectiva sobre la factura total caería a un 25%, muy lejos del descuento del 50% que históricamente recibían los usuarios residenciales. El problema se profundiza porque el subsidio dejaría de aplicarse sobre los costos de transporte y distribución.

En Tierra del Fuego, donde las temperaturas pueden descender hasta 20 grados bajo cero, los usuarios pasarían de pagar la mitad de la factura a cubrir cerca del 80% del total. A eso se agrega un efecto indirecto sobre la electricidad, ya que buena parte de la generación provincial depende de turbinas alimentadas con gas.

La Patagonia concentra las tarifas más altas del país

En tanto, las estimaciones del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet muestran que la Patagonia ya registra algunas de las tarifas energéticas más elevadas de la Argentina, incluso antes de la reforma aprobada en Diputados.

Entre los usuarios sin subsidio, las facturas promedio de gas más altas del país en mayo se registraron en Tierra del Fuego, con boletas de 209.502 pesos; Santa Cruz, con 200.941 pesos; Chubut Sur, con 128.359 pesos; y Neuquén, con 104.503 pesos.

Entre los hogares que todavía conservan subsidios, el ranking también quedó concentrado en el sur del país. Tierra del Fuego encabezó el listado con facturas promedio de 127.893 pesos, seguida por Santa Cruz, con 123.423 pesos; Chubut Sur, con 82.665 pesos; y Neuquén, con 82.564 pesos.

El cambio que más preocupa a los gobernadores

La principal inquietud política y económica está puesta sobre la eliminación del descuento fijo garantizado por ley. Hasta ahora, las provincias patagónicas contaban con un beneficio automático del 50% sobre la tarifa plena. Con la reforma, esa garantía desaparece y el porcentaje quedará sujeto a decisiones del Poder Ejecutivo.

El nuevo texto establece que los beneficios serán determinados "por el Poder Ejecutivo Nacional, por sí o a través de la Autoridad de Aplicación, con las modalidades que considere pertinentes". En otras palabras, el nivel de subsidio ya no tendrá rango legal y podrá modificarse mediante resoluciones administrativas.

Para legisladores de la Patagonia, eso genera una fuerte incertidumbre sobre el costo futuro de las tarifas. También cuestionan que el nuevo sistema incorpora topes máximos de consumo subsidiado, algo que impactaría de lleno en ciudades donde la calefacción permanece encendida durante varios meses consecutivos.

El efecto sobre las familias y el consumo

La segmentación propuesta por el Gobierno prevé bloques máximos mensuales subsidiados. Todo consumo excedente se pagará a tarifa plena. En regiones de frío extremo, donde el gas no es un lujo sino una necesidad básica, la medida podría traducirse en saltos abruptos en las boletas durante el invierno.

En Río Negro, los legisladores recordaron que la provincia representa apenas el 1,6% de la población argentina, pero concentra cerca del 6% del consumo nacional de gas debido a las condiciones climáticas. Bajo el nuevo esquema, ese diferencial climático perdería parte de la cobertura histórica que otorgaba la ley.

En Santa Cruz, dirigentes provinciales advirtieron que ya existen hogares con deudas acumuladas de luz y gas superiores al millón de pesos. Con aumentos proyectados de entre 40% y 60%, la preocupación crece entre usuarios residenciales, comerciantes y jubilados que dependen de ingresos fijos.

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