Taxistas piden un aumento del 30% y advierten que la actividad sigue en caída
El sector presentó un pedido de actualización tarifaria ante el Concejo Deliberante. Aseguran que los costos aumentaron considerablemente y que la demanda continúa un 60% por debajo de los niveles habituales.
Los taxistas de Comodoro Rivadavia solicitaron una actualización tarifaria del 30% ante el Concejo Deliberante, en medio de un escenario marcado por el aumento de los costos operativos y una fuerte caída de la actividad.
El pedido fue presentado de manera conjunta por las distintas agrupaciones que representan al sector y contempla una suba dividida en dos etapas.
Alejandro Bustamante, referente de los taxistas, explicó que hace más de un año y medio que las tarifas no se actualizan y advirtió que la situación económica se volvió cada vez más compleja para los trabajadores.
"Los costos nos estaban superando y decidimos hacer una presentación en conjunto entre todas las agrupaciones", señaló.
Según indicó, la propuesta busca recuperar parte del atraso acumulado frente a los incrementos registrados en distintos rubros vinculados a la actividad.
Entre los principales factores que impactan en el funcionamiento del servicio mencionó el aumento del combustible, los repuestos, los impuestos y las tasas municipales. Además, aseguró que algunos tributos registraron incrementos de hasta el 120% durante este año, mientras que trámites obligatorios como el carnet sanitario aumentaron cerca de un 400%.
A esta situación se suma una marcada disminución en la demanda. Bustamante afirmó que la actividad continúa aproximadamente un 60% por debajo de los niveles habituales y sostuvo que no se observan señales de recuperación en el corto plazo.
Los trabajadores también manifestaron preocupación por el crecimiento del transporte ilegal y las aplicaciones no habilitadas. Según estimaciones del sector, entre 1.500 y 1.800 vehículos prestarían servicios de manera irregular en la ciudad, mientras que el parque habilitado entre taxis y remises alcanza las 510 unidades.
Si bien reconoció la existencia de controles municipales, el referente consideró que resultan insuficientes frente a la magnitud del problema y reclamó una mayor fiscalización para garantizar el cumplimiento de las ordenanzas vigentes.
Además, recordó la movilización realizada semanas atrás frente al municipio para exigir mayores controles y medidas que permitan sostener la actividad.
Bustamante aseguró que la crisis ya comienza a tener consecuencias directas sobre los trabajadores, con casos de choferes que abandonaron la actividad e incluso entregaron sus licencias debido a la falta de rentabilidad.
"Las unidades se están deteriorando y no hay un sustento económico como para mantenerse dentro del circuito del transporte público", concluyó.