Río Negro

Terror rural en la Patagonia: un puma atacó a metros de una casa y masacró a 28 ovejas

El trágico episodio ocurrió en un campo de Sierra Colorada. El felino entró al corral en silencio y mató a 28 ovejas que la familia había criado "a mamadera". Hay alerta en la zona por la cercanía con el pueblo y la Ruta 23

En plena noche y con una frialdad asombrosa, un puma sediento de sangre burló la seguridad de los perros, saltó dentro de un corral a escasos metros de la vivienda principal del establecimiento "La Calandria" -ubicado a solo cinco kilómetros de Sierra Colorada- y desató una masacre: mató a 28 ovejas y dejó a otras dos gravemente heridas.

El ataque provocó un profundo dolor en la región, no solo por el impacto económico, sino por el valor afectivo de los animales. "No es un campo grande. Las teníamos para consumo propio y para seguir criando. Muchas las criamos de guachas (huérfanas), a mamadera y con leche, porque otros productores nos acercaban corderitos que sus madres abandonaban debido a la sequía. Fue un trabajo de años", relató con profunda resignación Belén Miles, propietaria del lugar, en diálogo con Radio Noticias.

Una matanza silenciosa a metros de la cama

El comportamiento del depredador dejó en shock a los damnificados por la audacia y el silencio con el que actuó. El corral atacado se encuentra a menos de 200 metros de la casa familiar. A pesar de que los perros del puesto ladraron de manera insistente durante la madrugada, la letalidad del felino impidió que se escuchara el habitual alboroto de una majada bajo ataque.

"El peón salió a ver qué pasaba porque los perros no se callaban, pero no escuchó nada raro", explicó Miles. Ante la persistencia del peligro, el trabajador rural volvió a salir minutos después bajo la sospecha de que podría tratarse de cuatreros. Fue en ese instante cuando divisó la silueta del felino saltando la estructura del corral para perderse en la oscuridad de la noche. Para el rebaño, ya era tarde. De las 30 ovejas que conformaban el proyecto familiar, 28 yacían muertas y las dos restantes pelean por su vida.

Las que lograron salvarse de milagro fueron las chivas de una majada heredada de generaciones anteriores, debido a que pasaron la noche en un sector completamente cerrado, con techo y puertas reforzadas. "Ahora lo único que nos queda es seguir cuidándolas", se lamentó la productora.

Alerta por el turismo y la falta de respuestas

Más allá de la pérdida, el caso encendió las alarmas en la comunidad por la alarmante cercanía del felino con las zonas urbanas y turísticas. Hace unas semanas, el animal ya había sido filmado transportando un carnero cerca de la Ruta Nacional 23 hacia Los Menucos, pero nadie imaginó que se animaría a ingresar al perímetro de una vivienda.

"Estamos muy cerca del pueblo y de la Ruta 23. Hay gente que sale a caminar por los cerros y a recorrer la zona. También por eso es importante que se conozca lo que pasó y que la gente tome precauciones", advirtió Miles, visibilizando el riesgo para los vecinos y senderistas.

Finalmente, la damnificada expresó la enorme frustración y el desamparo que sienten los pequeños crianceros de la región ante el avance de la fauna silvestre: "No tenemos dónde hacer un reclamo. Acá en la localidad no hay un lugar ni un organismo al que acudir después de una pérdida como esta". Con la certeza de que el puma regresará al haber detectado una fuente de alimento, la familia ya planea colocar trampas y blindar sus instalaciones. "Es cuestión de tiempo y volver a empezar. Para nosotros significaban muchísimo", concluyó.

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