Guerra legal y familiar

Tini descubrió que no es dueña de los derechos de su propia imagen ni de su carrera

Tras quince años de vínculo contractual, Alejandro Stoessel dejó de ser el representante de la cantante. Una auditoría reveló que los derechos económicos, la imagen y las ganancias de su trayectoria pertenecen a sociedades ajenas a ella.

Un inesperado y profundo escándalo sacude a una de las figuras más importantes de la música pop actual. Tini Stoessel decidió poner fin a su relación laboral con su padre y exrepresentante, Alejandro Stoessel, tras quince años de un vínculo contractual ininterrumpido. A partir de este quiebre profesional, la artista de 29 años ordenó una auditoría exhaustiva para conocer el estado real de su patrimonio y la administración de los ingresos generados a lo largo de su carrera.

Los alarmantes hallazgos de la auditoría

Durante la última década y media, el director y guionista estuvo al mando de las negociaciones y contratos de su hija, operando tanto de manera directa como a través de diversas firmas nacionales e internacionales de las que es socio principal o único. Sin embargo, los resultados de la inspección encendieron todas las alarmas.

El relevamiento contable y jurídico determinó que todos los derechos económicos de la carrera artística y de la imagen de Tini pertenecen a sociedades de las cuales la cantante no forma parte. No posee acciones, voz ni voto sobre el patrimonio construido con su propio trabajo. Asimismo, se constató que:

Ingresos y utilidades: Las auditorías señalan que los números de facturación de la artista en 2025 resultan ilógicos en comparación con las ganancias percibidas por las empresas, donde solo Alejandro Stoessel figura para recibir dividendos.

Falta de autonomía financiera: Tini carece de acceso a las cuentas de las sociedades y, hasta mediados de 2026, solo poseía una cuenta a su nombre a la cual logró acceder por intervención legal.

Ausencia de contratos de participación: No existen acuerdos firmados que garanticen a la cantante una retribución sobre sus futuros álbumes o sobre los trabajos proyectados a corto plazo.

Confianza quebrada y negociaciones en marcha

De acuerdo con la investigación, el armado de la estructura societaria estuvo exclusivamente en manos de Alejandro Stoessel. Si bien la cantante firmó algunos documentos a pedido de las empresas contratantes, lo hizo guiada por la confianza depositada en su entorno familiar, sin dimensionar el alcance de las operaciones. No obstante, el relevamiento ratificó que Tini jamás cedió formalmente sus derechos comerciales ni de imagen, y que la gestión creativa de sus proyectos siempre corrió por su cuenta y la de sus colaboradores elegidos.

Actualmente, padre e hija transitan una etapa de negociaciones directas para disolver por completo el patrocinio profesional y buscar la recuperación de los bienes. En paralelo, el círculo íntimo de la artista deslizó una preocupación mayor: no se descarta evaluar si existieron manejos irregulares o presuntos ilícitos en el pasado, de los cuales la intérprete asegura ser completamente ajena.

La gira continúa en medio del conflicto

A pesar del fuerte impacto emocional y judicial que representa este conflicto familiar, Tini mantiene firme su agenda internacional. Por estos días continúa adelante con su gira FUTTTURA, con presentaciones previstas en México, un desembarco masivo con 14 conciertos en Argentina, fechas en el resto de América Latina y un periplo de siete shows en Europa programado para principios del próximo año.

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