Todos los fuegos, el fuego
Análisis de Saúl Gherscovici.
Los incendios en la cordillera chubutense, con focos en Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y El Turbio, ya consumieron más de 25.000 hectáreas. Los dos últimos están medianamente controlados, el primero, pese a los esfuerzos de los brigadistas sigue avanzando. Su ritmo solo se detiene cuando la naturaleza, esa que es atacada intencionalmente todos los veranos, colabora con algo de lluvia. Esa lluvia, que ojalá se repita hoy, son hasta el momento las únicas fuerzas del cielo que llegaron a Chubut para contener la situación, de la que el presidente solo se refiere a través de Inteligencia Artificial.
Como todos los veranos, como todos los incendios. Las acusaciones oficiales van dirigidas a los mapuches, pueblo originario cuya filosofía y existencia está principalmente basada en el respeto y el amor al ambiente. Como todos los incendios, esas ruidosas declaraciones jamás encuentran un justo final en la justicia, que en esta ocasión a través del fiscal Carlos Díaz Mayer tomó distancia de las vinculaciones que, sin prueba alguna y por redes sociales y comunicados, vertieron la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich y su sucesora, Alejandra Monteoliva, a quien puso en su lugar para (en la práctica) seguir a cargo del ministerio desde su banca del Senado de la Nación.
Mientras quedan más hectáreas por ser arrasadas, se espera y se ruega más lluvia, y la justicia intenta (una vez más) encontrar a los responsables no puede dejar de señalarse que parte importante del avance sin control del fuego se produce gracias al recorte salvaje que el gobierno nacional aplicó al Programa Nacional de Manejo del Fuego, cuya caída real, comparado con el presupuesto del 2023, fue del 69%. Para este año el recorte será 53.6%.
La poda del presupuesto produce algunos efectos concretos como: reducción de horas de vuelo de 5100 en el 2023 a 3100, la emisión menor de informes de alerta temprana con los que se atracaría el fuego antes de que avance de manera imparable y finalmente la disminución de recursos para combatir incendios.
El presupuesto del 2025 era, como se dijo, mucho más bajo del que existía en 2023 pero a ello hay que agregarle que solo se ejecutó el 25% de los fondos asignados al manejo del fuego, lo que equivale a casi $ 20.000 millones.
Poniendo el cuerpo
Los brigadistas, esos esforzados héroes que son casi ignorados durante todo el año, que ni siquiera son incluidos en las ya inexistentes paritarias salariales, no solo reciben un sueldo que los deja casi en la línea de la indigencia, sino que también cada vez son menos ya que algunos, como pasa también con los profesionales médicos o docentes que trabajan para el Estado, terminan renunciando a su pasión y vocación para trabajar de otra cosa que le permita tener mejores ingresos y afrontar, con algo de mayor aire, el costo de vida que va quemando a la mayoría de los asalariados de la República Argentina.
Greenpeace, que calificó lo que viene sucediendo en Chubut como un ecocidio, indicó que luego del recorte de Milei la Administración de Parques Nacionales sólo cuenta con 400 brigadistas, cuando el mínimo debería ser 700, para cubrir 5 millones de hectáreas que están bajo su jurisdicción y poder asistir a las provincias, cuando se los convoca, a través del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
A eso se suma que los Bomberos también fueron esquilmados de recursos. En este caso no hubo recorte presupuestario sino robo de los fondos que, a través de lo que aporta cada ciudadano con la compra cotidiana de combustibles, fueron en gran parte tomados por el gobierno nacional, que solo distribuyó a cada cuartel la mitad de lo que le correspondía por esa ley, que la administración Milei no solo no cumple sino que malversa a su beneficio.
La hipótesis central y casi única de los habitantes de esta región paradisíaca, que cada año se convierte en un infierno, es que el fuego es iniciado y propiciado por un negocio inmobiliario desde el que se busca quedarse con terrenos para luego construir complejos para pocos o directamente vender una gran extensión de ese suelo y entorno único a quien quiera comprarlo. La teoría, fuertemente desmentida por el gobernador Ignacio Torres, tiene (hay que decirlo) más puntos de anclaje que la acusación directa hacia los mapuches, a quienes se los investiga, persigue, pero pese al gran presupuesto que si tiene la SIDE nunca se los pudo acusar con prueba alguna.
Con Inteligencia Artificial
El gobierno de Milei no solo redujo de manera criminal el Servicio de Manejo contra el Fuego, explota a los brigadistas y se queda con los fondos de los Bomberos, también derogó por el famoso decreto 70 la prohibición y restricciones que existían para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros. No se trata de "teorías paranoicas, conspiranoides y estupideces", como señaló Torres, sino de hechos objetivos, impulsados por el gobierno nacional y sostenidos en gran parte o casi siempre por sus diputadas y senadoras afines. El Consejo de Mayo, que se conformó luego del pacto de mayo que el presidente y algunos gobernadores (entre ellos el chubutense) firmaron el 9 de julio del 2024, impulsa para este año legislativo que el nuevo Congreso ratifique (con leyes específicas) la posibilidad de expropiaciones, flexibilización del régimen de tierras y de la Ley de Manejo del Fuego.
Mientras el fuego consume la cordillera chubutense, el presidente Javier Milei está más ocupado en su nueva cuenta en ingles de X y en su futuro incendiario nuevo discurso en Davos, que en lo que está pasando en Chubut. Por redes sociales, donde el presidente pasa más horas que en la vida real, solo se refirió a los incendios primero para cuestionar a la locutora Marcela Feudale por haber vinculado el inicio del fuego a la acción de turistas israelíes. Tres o cuatro días después produjo un segundo posteo, cuando los incendios habían llegado a los medios nacionales, con la información suministrada de la teórica ayuda oficial por el Jefe De Gabinete y vocero Manuel Adorni.
A eso le agregó tiempo después un agradecimiento a los brigadistas. Lo hizo con una imagen en la que trató de hacer creer que está en el lugar y junto a los que realmente combaten el fuego, a esos que en la práctica deja solos y sin fondos. Todo un mensaje de las prioridades, la ubicación y los intereses reales del presidente que supimos conseguir en las elecciones del 2023, ratificar en las pasadas del 26 de octubre del 2025, y que solo se vincula con los problemas de los argentinos a distancia y con inteligencia artificial.