Chubut

"Tuvimos que ventilar manualmente a un paciente": Médicos de Esquel detallan los momentos de tensión tras el corte de luz

Durante un corte de luz general, falló el generador de respaldo y los profesionales debieron asistir manualmente a un paciente anestesiado mientras completaban dos intervenciones iluminándose con teléfonos celulares. Advierten que la falla en la infraestructura es un problema crónico que arrastran desde antes de la pandemia.

Hospital Zonal de Esquel. Durante un corte general en el suministro eléctrico de la ciudad, el sistema de respaldo automático del área quirúrgica no respondió, dejando a oscuras a la planta médica mientras realizaba dos operaciones en simultáneo. La emergencia obligó al personal de salud a improvisar maniobras críticas para salvar la vida de los pacientes.

El cirujano general Hernán Navarro Marañón visibilizó la dramática experiencia y expuso las falencias de infraestructura que padece el nosocomio. Según relató, el apagón dejó fuera de servicio a todo el equipamiento biomédico sin batería propia, como monitores de signos vitales, torres de laparoscopía, electrobisturíes y aspiradores. Sin embargo, el escenario más delicado se dio en el sector de anestesiología:

"En una de las mesas de anestesia, al paciente hubo que 'bolsearlo'. El anestesiólogo acciona manualmente para poder ventilarlo", graficó el cirujano sobre la pérdida de asistencia respiratoria mecánica.

Ante la falta de iluminación en los quirófanos, la respuesta del equipo fue unánime: "Estaba la luz del celular de toda la planta quirúrgica alumbrando para que podamos concluir. Lo primero está en el paciente, así que de alguna manera hay que resolverlo". Tras más de 20 minutos de tensión, ambas cirugías concluyeron de manera exitosa y los pacientes fueron trasladados a sala sin complicaciones, logro que el profesional atribuyó a la experiencia y pericia del personal.

Una falla estructural que se repite

El incidente destapó un problema crónico de infraestructura que lleva años sin solución. Navarro Marañón reveló que el hospital cuenta con un generador a gas, pero el equipo resulta inútil ante un corte de red: "No funciona porque no le da el caudal. Si se prende, se apaga", explicó. La falencia obliga a que, ante una emergencia, una persona deba realizar de forma presencial un "bypass" manual improvisado que puentea térmicas mediante cables.

Incluso cuando se logra activar ese puente provisorio, la energía de respaldo solo abastece a uno de los tres quirófanos del nosocomio, dejando vulnerables a áreas críticas como la Unidad de Terapia Intensiva y Neonatología.

El personal médico remarcó que las denuncias y reclamos por un equipo electrógeno acorde a las dimensiones del hospital datan de antes de la pandemia de COVID-19. "Esto que ocurrió no es la primera vez que pasa. Justo hoy cumplimos un año de otra situación similar que vivimos", concluyó Navarro Marañón, tras la presentación de una denuncia formal por parte del Servicio de Cirugía para exigir respuestas urgentes a las autoridades sanitarias.

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