Un buque regresó a puerto tras el pedido urgente de una tripulante: se abrió una investigación
Ocurrió en alta mar cuando una trabajadora manifestó no sentirse segura a bordo. La embarcación interrumpió la marea y volvió a Mar del Plata, donde intervino la Justicia.
Un buque pesquero debió interrumpir su navegación y regresar a puerto tras el pedido de una tripulante, en un hecho ocurrido en alta mar que ahora es materia de investigación judicial.
Se trata del fresquero "Niño Jesús de Praga", que había zarpado con 15 personas a bordo y se dirigía hacia la zona de pesca al sur de Necochea. Durante la noche del lunes, una de las trabajadoras manifestó una situación ocurrida en un camarote que compartía con tres compañeros.
Según su relato, luego de la cena se acostó y en ese contexto sintió que le arrojaron un spray en dos ocasiones, lo que le provocó malestar físico. Tras ello, se dirigió al puente de mando para informar lo sucedido.
El Primer Pescador comunicó la situación al capitán Nahuel Terrue, quien dispuso trasladarla a otro camarote sin ocupantes. Sin embargo, la mujer continuaba alterada y expresó: "Quiero volver a puerto".
Ante ese pedido, el capitán dio aviso a Prefectura y ordenó el regreso inmediato a Mar del Plata, una decisión poco habitual en plena marea. Horas más tarde, la trabajadora reiteró que no se sentía segura a bordo y logró comunicarse con un referente del gremio SICONARA.
Al arribar al puerto, se desplegó un operativo con personal de Prefectura, que realizó una requisa extraordinaria con perros antinarcóticos. Un integrante de la tripulación afirmó que "no encontraron nada, ni sustancias ni alcohol... La chica bajó bien y se la llevaron a hacer la exposición".
La trabajadora recibió asistencia psicológica y luego prestó declaración. La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Martínez, quien indicó que "aunque el relato tiene agujeros, lo que dijo pareció razonable", por lo que la investigación continúa.
Por su parte, los tres tripulantes que compartían camarote negaron lo ocurrido y sostuvieron que "la chica se había confundido, que no accionaron ningún spray y que nadie hizo nada de lo que dijo que había pasado".
El caso también generó la intervención del gremio y abrió interrogantes sobre los protocolos de actuación a bordo ante este tipo de situaciones, en el marco de normativas internacionales vigentes.