COMODORO

Un médico comodorense cerró casi 26 años de trayectoria en Neonatología y fue sorprendido en su última guardia

Rudy Rosado Cuellar es oriundo de Comodoro Rivadavia y realizó en la ciudad su residencia en Pediatría. En 2001 se radicó en Santa Cruz, donde desarrolló gran parte de su carrera profesional. Este sábado terminó su última guardia en el Hospital Regional Río Gallegos y recibió una emotiva sorpresa de familiares y compañeros.

 El médico pediatra y neonatólogo Rudy Rosado Cuellar vivió este sábado 29 de agosto una jornada especial al cumplir su última guardia en el Hospital Regional Río Gallegos, donde fue homenajeado antes de iniciar su jubilación.


El profesional es oriundo de Comodoro Rivadavia. Se formó como médico en Córdoba y posteriormente realizó su residencia en Pediatría en su ciudad natal. Más adelante se especializó en Neonatología en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires.


Su llegada a Santa Cruz ocurrió en 2001, en un contexto complejo para el país. Según recordó en diálogo con La Opinión Austral, tomó aquella decisión junto a otro profesional también oriundo de Comodoro.


"Éramos dos amigos, ambos de Comodoro, jóvenes, recién terminábamos nuestra residencia y teníamos muchas ganas de trabajar. La situación de Chubut no era la mejor y decidimos probar", relató.


Ambos llevaron sus currículums a Río Gallegos y encontraron allí la posibilidad de continuar desarrollando sus carreras.


"Acá nos recibieron con los brazos abiertos, no me puedo quejar. Crecimos profesionalmente y personalmente", expresó Rosado Cuellar.


Con los años, el médico comodorense llegó a desempeñarse como jefe de médicos de Neonatología del Hospital Regional Río Gallegos.


Al referirse a su especialidad, explicó que siempre sintió una particular vocación por trabajar con los pacientes más pequeños. "Siempre los vi como vulnerables, son los pacientes que me gustan. Es difícil, pero hay que hacerlo y lo hago y lo hice con toda la dedicación posible", señaló.


También destacó que la atención neonatal requiere del trabajo de todo el personal hospitalario y no solamente de los médicos, al mencionar especialmente a enfermería, trabajadores de limpieza y administrativos.


Su última guardia terminó de una manera que no esperaba. Le hicieron creer que había una urgencia en Pediatría y, cuando llegó a la sala de conferencias del hospital, encontró a su esposa, la médica Silvina Lerner, junto a colegas y compañeros que habían organizado un agasajo sorpresa.


El encuentro incluyó obsequios y un momento compartido entre quienes lo acompañaron durante buena parte de sus casi 26 años de trayectoria en Santa Cruz.


Sobre lo que viene, Rosado Cuellar adelantó que pretende tomarse unos meses de descanso y señaló que entre sus planes está la posibilidad de mudarse para estar más cerca de sus hijas.


Al cerrar esta etapa, dejó un mensaje de agradecimiento para la provincia, el hospital y las personas con las que compartió todos estos años.


"Me llevo el mejor de los recuerdos de cada uno y espero haber dejado alguna huella en cada uno de ellos", expresó.


Fuente: La Opinión Austral.


Esta nota habla de: