Argentina

Unilever cerró la única planta deshidratadora de Knorr en el mundo y despidió a 60 trabajadores

Ubicada en Guaymallén desde 1964, la fábrica abastecía la producción de sopas con vegetales de fincas locales. La multinacional argumentó un cambio en los hábitos de consumo y concentrará toda su actividad en Pilar.

La multinacional Unilever cerró de manera definitiva su histórica planta de deshidratación de vegetales de la marca Knorr ubicada en la localidad de Guaymallén, provincia de Mendoza. La medida conllevó la desvinculación de 60 trabajadores y el cese de compras a una red de pequeños y medianos productores agrícolas de la región.

Se trataba de la única planta deshidratadora propia que la compañía tenía a nivel global. Funcionaba desde 1964 (originalmente bajo la firma Refinerías de Maíz, adquirida por Unilever en 2005) y procesaba más de 15.000 toneladas anuales de hortalizas crudas provenientes de fincas de Mendoza, San Juan y Córdoba. Ese insumo se transformaba en más de 3.000 toneladas de escamas, granulados y polvos destinados a la elaboración de sopas y caldos.

Con el cierre de las instalaciones, la firma concentrará su esquema de producción alimenticia en la fábrica bonaerense de Pilar. Asimismo, la decisión impactará de lleno en la cadena de valor local: al menos siete productores agrícolas de Mendoza y San Juan dejarán de proveer hortalizas a la marca a partir de la próxima temporada.

Cambio de hábitos de consumo y reestructuración

Desde la compañía -que opera desde hace un siglo en el país- justificaron la decisión al señalar que responde a una transformación estructural del mercado y no a la caída coyuntural del consumo. Según explicaron, la demanda de sopas secas (un producto de marcada estacionalidad invernal) ha cedido terreno frente a nuevas tendencias de practicidad que buscan alimentos consumibles durante todo el año, como pastas, risottos o platos listos.

"La medida forma parte de la evolución del negocio de alimentos para seguir fortaleciendo la competitividad y adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo", indicaron desde Unilever a través de un comunicado oficial. A su vez, aclararon que la decisión "no afecta la continuidad de las operaciones de la empresa en la Argentina ni a la marca Knorr, que seguirá comercializando sus productos en el mercado local".

Respecto del personal afectado, la firma confirmó que un equipo multidisciplinario se trasladó a Mendoza para acompañar el proceso de desvinculación y asegurar el cumplimiento de las obligaciones legales. En el sector confirmaron que ya se firmaron los acuerdos correspondientes en coordinación con el gremio.

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