Uno de los acusados por el asesinato de Jeremías no será juzgado
El joven tenía 14 años al momento del hecho. La audiencia se realizará el 4 de mayo y no podrá ser juzgado ni tendrá antecedentes penales.
La Justicia de Santa Fe avanzará con el sobreseimiento por inimputabilidad de uno de los menores acusados por el asesinato de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años apuñalado en Santo Tomé.
La audiencia fue fijada para el próximo lunes 4 de mayo. El joven imputado, identificado como B.S.V., tenía 14 años al momento del crimen, por lo que no puede ser juzgado penalmente.
Según explicó Bruno Rugna, abogado de la familia de la víctima, la defensora oficial solicitó su absolución. "Ya va a quedar terminado el trámite para ese menor, más allá de la audiencia multipropósito mediante la que se concretó un acuerdo para que permanezca bajo medidas de seguridad", señaló.
Además, aclaró que el acusado no podrá ser procesado en el futuro por este hecho. "Cuando cumpla los 18 años, el joven no podrá ser procesado por este delito -aunque se comprobó su participación- porque la antigua ley también estipula que no tendrá antecedentes penales", indicó.
La madre de la víctima, Romina Monzón, expresó su malestar por la situación y explicó que el caso se rige por la legislación vigente al momento del crimen. "Sin embargo, se está observando su conducta con un equipo de salud mental. Haré todo lo posible para que siga siendo controlado de alguna manera", afirmó.
También cuestionó el alcance de la normativa: "La situación con la ley penal juvenil vieja es esa: si un menor de 16 años comete un hecho por más aberrante, violento, perverso, grabándose mientras lo hace, torturando a la víctima, ocultando pruebas y generando perfiles falsos para desviar la búsqueda, va a ser sobreseído y ni siquiera va a tener antecedentes", sostuvo.
El caso está caratulado como homicidio agravado por alevosía, ensañamiento y el concurso premeditado de dos o más personas, delito que prevé prisión perpetua.
En cuanto al resto de los implicados, una joven de 16 años permanece alojada en un reformatorio de Rosario, mientras que su madre continúa detenida en una cárcel de mujeres.