Uruguay realizó la primera eutanasia legal de su historia a una paciente con cáncer terminal
El procedimiento se llevó a cabo en el Hospital Policial de Montevideo. La mujer, de 69 años, padecía cáncer de páncreas terminal y había firmado el consentimiento días antes.
Uruguay concretó este viernes la primera eutanasia legal de su historia desde la aprobación de la ley que regula la muerte asistida, sancionada el 15 de octubre de 2025.
El procedimiento se realizó en el Hospital Policial de Montevideo y tuvo como paciente a una mujer de 69 años que atravesaba un cáncer de páncreas terminal.
Según se informó, la paciente había sido internada diez días antes debido al agravamiento de su estado de salud y, ante la irreversibilidad del cuadro, firmó el miércoles el consentimiento formal para acceder a la eutanasia.
Para Federico Preve, uno de los diputados oficialistas que impulsó la norma, se trató de "un día simbólico muy importante" para el país.
"Esta persona pudo decidir morir con tranquilidad, pudo decidir fallecer según sus propias convicciones", expresó el legislador.
Cómo funciona la ley de eutanasia en Uruguay
La legislación uruguaya establece que pueden acceder al procedimiento las personas mayores de edad, ciudadanas o residentes, que se encuentren psíquicamente aptas y padezcan una enfermedad terminal e incurable que provoque sufrimientos insoportables y un grave deterioro de la calidad de vida.
El pedido debe realizarse ante un médico, quien tiene un plazo de hasta tres días para expedirse. Luego interviene un segundo profesional y, si ambos consideran que se cumplen los requisitos establecidos, se habilita el procedimiento.
En caso de desacuerdo entre los especialistas, la decisión final queda en manos de una junta médica.
La normativa también contempla que el paciente pueda revocar su decisión en cualquier momento del proceso.
Uruguay, pionero en la región
La ley entró oficialmente en vigencia el 21 de abril de 2026, tras la firma del decreto reglamentario por parte del presidente Yamandú Orsi.
De esta manera, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar la eutanasia mediante una ley nacional y pasó a integrar el reducido grupo de países que permiten esta práctica, entre ellos Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, España, Nueva Zelanda y Portugal.
En la región, Colombia despenalizó la eutanasia en 1997 y en 2022 habilitó también el suicidio médicamente asistido para personas con enfermedades graves o incurables, aunque aún existen dificultades regulatorias.
En Ecuador, en tanto, la eutanasia fue descriminalizada en febrero de 2024 tras un fallo histórico de la Corte Constitucional impulsado por el caso de Paola Roldán, una paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA).