Audiencia

Vecinos y exparejas complican a los imputados: hablaron de maltrato, gritos y hasta quema de ropa del nene

Durante la audiencia, la fiscalía incorporó testimonios clave que refuerzan la hipótesis de violencia previa contra Ángel. Una vecina relató un episodio en la vía pública y también se sumaron antecedentes del acusado.

La investigación por la muerte de Ángel Nicolás López sumó nuevos testimonios que agravan la situación de los imputados. Durante la audiencia, la fiscalía expuso declaraciones de vecinos y personas del entorno que describen episodios previos de violencia y conductas sospechosas.

"Vecinos, deténganlo"

Uno de los relatos más impactantes fue el de una vecina de la zona de Quintas I, quien aseguró haber presenciado una escena alarmante semanas antes del hecho.

Según se detalló en audiencia, la mujer manifestó que hace aproximadamente un mes vio a Michael González salir corriendo de su casa con un niño en brazos, mientras la madre lo seguía pidiendo ayuda.

"Vecinos, deténganlo", habría gritado.

De acuerdo a ese testimonio, el acusado respondió:

"Déjenla, está loca, le quiere pegar a mi hija".

La vecina también indicó que, tras ese episodio, la mujer se habría caído y balbuceaba al hablar, lo que le llamó la atención.

Sospechas previas en el barrio

En su declaración, la misma testigo señaló que días antes del fallecimiento le había resultado extraño ver al niño caminar por el barrio con una máscara de Spider-Man.

Según interpretó, podría haber sido una forma de ocultar golpes o lesiones en el rostro.

Mensajes y posible quema de pruebas

Otro dato relevante que surgió en la audiencia es un mensaje que habría enviado la madre del niño a una allegada, en el que indicaba que González habría quemado la ropa del menor.

Ese mensaje, según se expuso, fue posteriormente eliminado.

Esta versión coincide con lo hallado en un allanamiento realizado el 9 de abril, donde se detectaron restos de una quema reciente en el patio de la vivienda.

Antecedentes por violencia

La fiscalía también incorporó testimonios de exparejas del imputado, que refuerzan el contexto de violencia.

Una mujer, madre de una hija en común, indicó que decidió separarse porque González agredía físicamente a la niña.

Otra expareja denunció haber sido víctima de violencia de género, incluso durante el embarazo, y aseguró que el acusado también ejercía maltrato hacia su hijo.

Además, relató episodios en los que el hombre habría dejado al menor encerrado solo para retirarse del domicilio.

La causa se fortalece

Estos testimonios se suman a otras pruebas incorporadas en la causa y podrían ser determinantes para establecer el contexto en el que vivía Ángel.

La investigación continúa avanzando mientras la Justicia busca reconstruir lo ocurrido y determinar responsabilidades en uno de los casos más conmocionantes de la región.

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