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Hace 9 años, Martín Palermo jugaba su último superclásico

Hace 9 años, Martín Palermo jugó su último superclásico. En el Apertura 2011 y con un gol suyo, Boca derrotó a River por 2 a 0 en la Bombonera.

Entre tantas historias que se pueden contar sobre Martín Palermo, hay una muy especial sobre esta fecha. Un 15 de mayo del 2011, el Titán jugaba su último superclásico y tuvo una despedida de película. El delantero fue el protagonista de esa tarde debido a que fue uno de los autores de los goles de su equipo, y la emoción fue doble ya que el rival de toda la vida estaba pasando por el peor momento en toda su rica historia.

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En el Apertura 2011, Martín Palermo jugó su último Boca - River. Marcó el segundo gol

En el Apertura 2011, Martín Palermo jugó su último Boca - River. Marcó el segundo gol

El clima era muy diferente al de otros superclásicos, ya que a River lo acechaba un fantasma poco común en su historia. El Millo empezó el Clausura como candidato al título, pero poco a poco se fue alejando de la pelea de arriba para meterse en la de abajo. Boca, que gozaba de cómo el fantasma del descenso acosaba a su eterno rival, venía en subida por una gran racha de victorias y encima una de sus máximas figuras se despedía de este tipo de encuentros. Las tribunas estaban repletas de carteles gigantes con la letra B, y de hinchas cubiertos con una sabana blanca sobre sus cuerpos. De esta forma, arrancaba un nuevo duelo entre estos gigantes del fútbol argentino.

Boca 2 River 0 2011 Ultimo clasico de Palermo

El encuentro en la Bombonera empezó con mucha polémica para el lado de River, ya que Patricio Lousteau no cobró dos claros penales para la visita, el primero a Maidana, por un agarrón de Caruzzo, y el segundo a Rogelio Funes Mori, por una entrada a destiempo por parte de Insaurralde. La suerte le fue esquiva al Millo, y más a Juan Pablo Carrizo que tuvo una mala salida en un córner y abrió el marcador a favor de Boca. Sí, el arquero millonario la metió en su propia valla. Todo el estadio no paraba de gritar por este regalo, que dejaba comprometido a la visita con la promoción, y más aún cuando llegó la primera media hora de juego.

Tras una mal rechazo por la defensa de River, Somoza volvió a meter la pelota en el área de Carrizo y encontró al siempre optimas del gol Martín Palermo. El Titán vio al arquero rival adelantado, y su cabezazo viajó sobre encima de él hasta meterse en la red. Todos lloraban de alegría y de emoción en esa cancha. El partido terminó 2 a 0, y todos salieron a abrazar al capitán, que tuvo una súper despedida. Palermo, uno de los máximos ídolos de Boca, le decía adiós a los superclásicos de la mejor manera, con un gol y dejando al Millo al borde de la promoción.

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