"Te amo hasta el fin": Luciano Castro colgó un pasacalles en la casa de Griselda Siciliani para pedir perdón
Tras la ruptura por una supuesta infidelidad con una joven danesa, el actor apostó a un romántico y polémico gesto público en Palermo. Las redes sociales estallaron con memes y críticas.
En la puerta de la residencia de Griselda Siciliani, un enorme pasacalles blanco con letras rojas y corazones capturó todas las miradas: "Te amo, Griselda, hasta el fin. Te extraño mucho, Luciano".
El gesto, atribuido a Luciano Castro, es un claro intento de reconciliación tras el escandaloso fin de la relación que se confirmó este viernes. La ruptura, informada inicialmente por Paula Varela en Intrusos, se produjo luego de que salieran a la luz mensajes y audios comprometedores que el actor le habría enviado a una joven danesa, Sarah Borrell, durante su reciente estadía en Madrid.
"Confirmado y espectacular"
La veracidad del cartel fue ratificada por Pepe Ochoa, panelista de LAM, quien se trasladó hasta el lugar para dar fe del revuelo. "Bueno gente, confirmado. El mensaje está ahí", lanzó el periodista, calificando la estrategia de Castro como "espectacular" por el impacto mediático generado en cuestión de minutos.
La pareja, que hasta hace semanas proyectaba una imagen de absoluta solidez, se desmoronó cuando el material filtrado por Borrell expuso la intimidad del actor, dejando a Siciliani en el centro de una tormenta mediática que terminó por detonar el vínculo.
La reacción de las redes: entre el romance y el meme
Como era de esperarse, el "operativo retorno" de Castro no tardó en convertirse en tendencia absoluta en redes sociales. Sin embargo, lejos de la ternura, la mayoría de los usuarios reaccionó con ironía y una catarata de memes.
Comentarios como "¿No tiene ningún amigo que le diga 'che, no da'?" o burlas haciendo referencia al acento de la joven danesa con frases como "Le tendría que haber puesto 'te extraño, guapa'", inundaron X (ex Twitter). El escepticismo reina entre los seguidores de la actriz, quienes se preguntan si este gesto romántico será suficiente para sanar la herida de la traición o si, por el contrario, será el último capítulo de una historia terminada.







