"50 años en los pozos": la historia del ingeniero Jorge Steger, distinguido con la Medalla de Oro del COMIPE
El profesional con medio siglo en la industria petrolera recibió el reconocimiento del Colegio de Ingenieros de Minas, Geólogos y Petroleros por una vida dedicada al desarrollo energético del país.
El ingeniero Jorge Steger fue distinguido con el Diploma y la Medalla de Oro del COMIPE por sus 50 años de trayectoria en la industria del petróleo. Su historia, marcada por la vocación, el esfuerzo y la pasión por la ingeniería, comenzó casi de manera casual: quería ingresar a la Escuela de Aviación, y para cumplir los requisitos empezó a estudiar Mecánica. Ese fue el primer paso hacia una carrera que se transformó en una vida entera entre pozos, yacimientos y cálculos de reservorios.
Antes de recibirse, YPF lo convocó para trabajar en el área de reservorios, una especialidad poco elegida en ese momento pero crucial para el desarrollo energético nacional. Desde entonces recorrió los campos petroleros de Chubut, Santa Cruz y Mendoza, siendo testigo de la evolución de la industria.
"En esa época hacíamos todos los cálculos del pozo con regla de cálculo. No existían las computadoras, todo era manual, con muchas horas al borde del pozo, evaluando las mediciones", recordó. Esa forma de trabajo, hoy completamente descontinuada, era parte del oficio artesanal de los primeros ingenieros petroleros, que medían la producción con precisión y paciencia.
Con el paso de los años, Steger fue testigo directo de la transformación tecnológica del sector: de los planos hechos a mano y los instrumentos rudimentarios a los sistemas digitales que permiten procesar en minutos lo que antes llevaba días.
Su carrera incluyó trabajos en empresas privadas y estatales, y siempre mantuvo su especialidad en reservorios, una disciplina que define como "el corazón del conocimiento técnico del petróleo".
Ya jubilado, Steger vive este reconocimiento como una síntesis de todo un camino.
"Fueron muchos años, mucho esfuerzo y muchas satisfacciones. Me tocó aprender de los viejos ingenieros, y también enseñar a las nuevas generaciones. Es lindo que se reconozca lo que uno dio al subsuelo argentino", expresó con orgullo.






