Tres años sin respuestas

A tres años de la desaparición de Diego Barría, la familia denuncia graves falencias en la investigación

Bruma Pelicón, abogada y tía del joven, cuestionó el accionar judicial y señaló "omisiones gravísimas" en la causa. La familia analiza solicitar la declaración de ausencia con presunción de fallecimiento.

El 18 de febrero se cumplieron tres años de la desaparición de Diego Barría. En ese marco, su tía y abogada, Bruma Pelicón, dialogó con ABC Radio y realizó un duro balance sobre la investigación judicial, en la que -según afirmó- hubo graves falencias desde el inicio.

Pelicón explicó que, cumplido el plazo legal de tres años, la familia está en condiciones de solicitar la declaración de ausencia con presunción de fallecimiento, contemplada en el artículo 85 del Código Civil.

"Nosotros hubiéramos querido no tener que hacer una declaración de ausencia con presunción de fallecimiento. Hubiéramos querido que la Fiscalía nos traiga a Diego", expresó.

Indicó además que hasta ahora la ley considera a la persona desaparecida como potencialmente viva, lo que impide avanzar en determinados trámites legales.

Cuestionamientos a la investigación

La abogada señaló que, en un primer momento, decidieron no interferir en el trabajo de la Fiscalía. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a advertir irregularidades.

"Las cosas de manual que se hicieron, sin tener en cuenta los detalles del caso, se hicieron mal. Muy mal", afirmó.

Entre las falencias mencionadas, detalló que no se tomaron declaraciones formales a personas que encontraron objetos presuntamente vinculados a Diego. También cuestionó la preservación de pruebas.

"El cuatriciclo y el casco nunca fueron preservados. Todo el mundo los tocó, los manoseó. No hubo custodia", denunció.

Asimismo, criticó la demora en la llegada de perros rastreadores K9, que -según indicó- arribaron a Comodoro recién en diciembre, ocho meses después de la desaparición.

La hipótesis del cazón

Respecto a la versión que circuló en su momento sobre restos hallados en un cazón, Pelicón aclaró que no se trató de un brazo completo, sino de porciones de piel donde habría existido un tatuaje similar al de Diego. Las pericias posteriores descartaron que el ADN correspondiera al joven.

"No consta que haya estado dentro del cazón como se dijo. Se fomentó algo sin mucho sentido", sostuvo.

Cambios de fiscales y desgaste

Otro de los puntos señalados fue la rotación de funcionarios judiciales a lo largo del proceso.

"Cada persona que es removida de su lugar, el expediente lo tiene que volver a leer alguien que no sabe nada y volver a empezar. Y nosotros volver a explicar todo", manifestó.

Pese al pedido de declaración de ausencia, la familia aclaró que la causa continúa abierta y que seguirán impulsando medidas para esclarecer lo ocurrido.

"Queremos que nos ayuden a pensar cómo suplir omisiones gravísimas que hubo en la investigación", concluyó. 

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