Alerta sanitaria por rabia en Argentina: advierten por la caída en la vacunación
Especialistas remarcan que la enfermedad no es cosa del pasado y sigue activa en la fauna urbana. El contacto entre mascotas y murciélagos infectados representa el principal riesgo de contagio, recordantdo que la inmunización anual en perros y gatos continúa siendo obligatoria y vital para evitar un desenlace fatal.
Creer que la rabia es una enfermedad erradicada representa uno de los mayores peligros para la salud pública en Argentina. Si bien el país logró controlar la transmisión de la variante canina gracias a décadas de vigilancia y campañas sanitarias, el virus no ha desaparecido: continúa circulando activamente en la fauna silvestre y encuentra en los murciélagos urbanos a su principal reservorio. En el marco del Día Mundial de Lucha contra esta zoonosis, los expertos encendieron la alerta ante la disminución en las coberturas de vacunación de mascotas.
El peligro silencioso: de la fauna silvestre al hogar
Lejos de la falsa creencia de que un perro o un gato que vive exclusivamente dentro de una casa o departamento está exento de riesgos, los murciélagos forman parte de la cotidianidad de las ciudades. Estos mamíferos voladores pueden aparecer en balcones, patios, terrazas o ingresar de manera accidental a los hogares.
Los datos oficiales respaldan esta preocupación: entre 2019 y 2024 se registraron 927 casos confirmados de rabia animal en el territorio nacional, con un pico de 224 casos en 2022. La tendencia continuó durante el año pasado, período en el cual se detectaron decenas de casos en más de la mitad de las jurisdicciones del país, siendo la inmensa mayoría concentrada en murciélagos insectívoros no hematófagos.
El mayor riesgo radica en el instinto cazador de los gatos o la curiosidad de los perros, quienes pueden entrar en contacto con un ejemplar enfermo que caiga al suelo. De hecho, los casos de rabia en felinos domésticos registrados en el país en los últimos años correspondieron a animales no vacunados o con dosis vencidas que contrajeron variantes asociadas a murciélagos, un fenómeno conocido como salto o spillover desde la fauna silvestre.
Una enfermedad letal y la obligatoriedad de la vacuna
La rabia es una infección viral que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos y se transmite a través de la saliva mediante mordeduras o contacto con mucosas. Una vez que se manifiestan los síntomas clínicos, el cuadro es inexorablemente mortal. Argentina ya sufrió las consecuencias de este riesgo en 2021, cuando una mujer de 33 años falleció en la localidad bonaerense de Coronel Suárez tras ser mordida por un gato contagiado por una variante de murciélago, marcando el primer caso humano en 13 años.
Ante este escenario, los profesionales insisten en que la baja percepción del riesgo no debe llevar a descuidar las medidas de prevención. "La vacunación sigue siendo la principal herramienta para cortar esa cadena de transmisión y proteger tanto a los animales como a las personas", destacó el médico veterinario Walter Comas.
En Argentina, la aplicación de la vacuna antirrábica en perros y gatos es de carácter obligatorio a partir de los tres meses de edad y debe repetirse de forma anual durante toda la vida del animal.








