Concejo Deliberante: cambio en la presidencia de Despierta Comodoro y ¿quiebre de bloque?
Lo que durante meses fue una tensión interna cada vez más evidente dentro del bloque Despierta Chubut en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia finalmente quedó formalizado. Gimena Bórquez dejó atrás el esquema político que la vinculaba con la exdiputada nacional Ana Clara Romero y se alineó con el sector que encabezan Martín Gómez y Pablo Bustamante, los dos dirigentes comodorenses más cercanos al gobernador Ignacio Torres. Además, la edil será la nueva presidenta del bloque que desde el inicio de gestión lideraba Luciana Ferreira. El quiebre podría hacerse evidente en los hechos.
El movimiento terminó de quedar expuesto en las últimas horas, en la previa de la sesión ordinaria de este jueves. Con el nuevo reparto de fuerzas -tres concejales por un lado y dos por el otro-, el sector que ahora cuenta con mayoría reclamó la conducción del bloque y eligió justamente a Bórquez para ocupar la presidencia, que desde el inicio de la gestión estaba en manos de Luciana Ferreira.
La decisión formaliza así un quiebre que desde hace meses se venía percibiendo en el funcionamiento político del espacio, aunque hasta ahora no había tenido una expresión institucional concreta. Hasta el momento, desde lo formal, no se sabe si el quiebre se concretará en esta sesión separando definitivamente el bloque.
Esto tiene una lectura política clara: ni Ignacio Torres ni Ana Clara Romero pretendían tomar la decisión de una ruptura formal y abierta en la previa de un año electoral que aún no se sabe cómo necesitarán cada uno del otro. Sin embargo, el cambio de presidencia puso a Luciana Ferreira al borde de tomar la decisión.
De tres a dos
Hasta este movimiento, Gimena Bórquez integraba junto a Luciana Ferreira y Ximena González el denominado "trío" de concejalas que respondía políticamente a Ana Clara Romero. Ese esquema comenzó a resquebrajarse en los últimos meses y Bórquez terminó dando el paso hacia el sector que responde a Gómez y Bustamante.
Una de las imágenes que terminó de alimentar las versiones fue publicada hace pocos días por el propio Martín Gómez. En una foto subida a sus redes sociales se lo observa junto a Bórquez y al gobernador Ignacio Torres. La fotografía no pasó desapercibida en el ámbito político local y rápidamente fue interpretada como una señal del nuevo alineamiento de la concejala.
Una disputa que trasciende al Concejo
El reordenamiento interno difícilmente pueda leerse únicamente como una discusión por cargos dentro del Concejo Deliberante. Por detrás aparece una disputa política mayor entre dos sectores que alguna vez compartieron construcción y que hoy transitan caminos cada vez más separados: el gobernador Ignacio Torres y la exdiputada nacional Ana Clara Romero.
La relación entre ambos espacios comenzó a deteriorarse especialmente después de las elecciones legislativas de 2025, cuando Despierta Chubut quedó en tercer y Ana Clara Romero no pudo repetir su banca en el Congreso. Luego de ese golpe duro quedó expuesta una pérdida de diálogo y de construcción política conjunta que hasta entonces había permitido sostener cierto equilibrio.
En ese contexto, el movimiento de Bórquez puede interpretarse como un nuevo capítulo de esa disputa territorial y de poder dentro de Despierta Chubut.
¿Peso real o solo disputa de poder interna?
La elección de Bórquez para ocupar la presidencia también abre otro interrogante dentro del propio espacio: qué criterios pesaron a la hora de elegir a la nueva presidenta.
Desde una mirada estrictamente legislativa y estratégica, Bórquez no venía siendo una figura de mayor peso dentro del trío que integraba junto a Ferreira y González. Su desembarco en la presidencia responde únicamente a la nueva correlación de fuerzas y al reordenamiento político que atraviesa al bloque.
En otras palabras, el cargo aparece como la consecuencia directa de una disputa de poder que excede las paredes del Concejo.
La nueva presidencia de Gimena Bórquez no es, entonces, solamente un cambio de nombres. Es la formalización de un quiebre que llevaba meses gestándose y una señal concreta de que la disputa entre Torres y Romero ya tiene consecuencias directas en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia.








