Paraná

Crecida histórica del Paraná: el río rozará los 121 metros y hay más de 170 evacuados

Intensas lluvias en la región y la apertura de compuertas en las represas Itaipú y Yacyretá provocaron un fuerte aumento del caudal. En Paraguay ya hay barrios afectados, mientras que en Misiones debieron interrumpir el cruce internacional por Puerto Maní.


Una abrupta y sostenida crecida del río Paraná, impulsada por las fuertes precipitaciones registradas en la alta cuenca, encendió este miércoles las alertas máximas en la región fronteriza entre Argentina, Paraguay y Brasil. Con proyecciones técnicas que ubican el nivel del agua en los 121 metros sobre el nivel del mar, el impacto ya se hace sentir con inundaciones, familias evacuadas y el cierre preventivo de pasos internacionales.

La situación crítica obligó a los complejos hidroeléctricos de la zona a tomar medidas drásticas de regulación. Tras la apertura de compuertas implementada por la represa Yacyretá, la entidad binacional Itaipú procedió a abrir su segundo vertedero para evacuar de manera controlada el inmenso volumen hídrico.

Impacto en Ciudad del Este y alerta en Misiones

Los efectos más severos del desborde se registran en la vecina localidad paraguaya de Ciudad del Este, donde el agua avanzó sobre las zonas ribereñas. El barrio San Rafael es uno de los más golpeados: más de 170 familias debieron ser evacuadas de urgencia en medio de operativos que continuarán intensificándose en las próximas horas, según confirmaron las autoridades locales.

Del lado argentino, la provincia de Misiones también experimenta las consecuencias del fenómeno. En la localidad de Corpus Christi, el paso internacional fronterizo que une Puerto Maní con Bella Vista (Paraguay) debió ser cerrado temporalmente. Cerca del amanecer, el río ya marcaba una altura de 8,46 metros con tendencia alcista, acercándose peligrosamente a la cota de alerta fijada en los 9,50 metros.

El factor Itaipú y la regulación de Yacyretá

El ingeniero Paulo Zanelli, coordinador de la Comisión Especial de Crecidas de Itaipú, llevó tranquilidad al señalar que se cuenta con protocolos estrictos derivados de experiencias pasadas.

"Las mayores crecidas históricas en la región ocurrieron en 1992, 1983 y 2014, en ese orden. Cada evento dejó aprendizajes clave que permitieron perfeccionar el monitoreo, la planificación y la respuesta de nuestros equipos, siempre con el objetivo de velar por la seguridad de la represa y minimizar el impacto en la población", recordó el especialista.

Desde la entidad informaron que el flujo hídrico pasó de 10.500 metros cúbicos por segundo a 11.300 metros cúbicos por segundo en apenas una hora, lo que representa un incremento neto de 800.000 litros por segundo.

Ante este escenario de crecida ininterrumpida durante los últimos cuatro días, la central hidroeléctrica Yacyretá replicó las medidas preventivas y abrió sus compuertas para regular el nivel del embalse. Como parte del operativo de seguridad y control, la administración dispuso la suspensión total de las visitas turísticas y técnicas al complejo hasta el próximo sábado 17 de octubre.

En paralelo, tanto en la margen brasileña como en territorio argentino, la Defensa Civil y los comités de emergencia mantienen un monitoreo permanente sobre el comportamiento de los ríos Paraná e Iguazú, prestando especial atención a los sectores ribereños más vulnerables ante la posibilidad de nuevas subas en el transcurso de la semana.

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