El drama de los vecinos de El Marquesado: "Pagamos nuestras casas y se están viniendo abajo"
Vecinos de la calle Langora alertan que el movimiento del cerro Hermitte avanza minuto a minuto y ya provocó derrumbes, viviendas partidas y autoevacuaciones. Reclaman una intervención urgente y aclaran que son propietarios legales.
La preocupación crece entre los vecinos del barrio El Marquesado, particularmente en la zona de la calle Langora, donde los movimientos del cerro Hermitte están provocando derrumbes y graves daños estructurales en viviendas, una situación similar a la que desde hace años afecta al barrio Sismográfica.
En diálogo con ABC Diario, vecinos advirtieron que el desplazamiento del terreno es constante y que el deterioro de las casas se acelera con el paso de las horas. "La situación es cada vez más preocupante. El cerro se está moviendo minuto a minuto. No es de un día para otro: un vecino un día tenía la tierra contra la casa, al otro la pared partida y hoy directamente está toda fuera de línea", relató uno de los residentes.
Según explicó, en las últimas jornadas los daños se profundizaron. "Ayer se cayó un cerco y hoy está toda la casa partida. Esto es minuto a minuto y hay que tomar una decisión urgente para empezar a trabajar", sostuvo. En ese marco, desmintió versiones que circularon sobre una supuesta negativa vecinal al ingreso de maquinaria. "Los vecinos no se oponen a que la cooperativa entre a trabajar. Al contrario, quieren que se eliminen posibles pérdidas de agua y que se controle que eso no siga moviendo las estructuras", aclaró.
Los habitantes del sector remarcaron que se trata de un reclamo que lleva años. "Es un reclamo histórico, pero echar culpas hacia atrás no ayuda. Las casas ya están y los vecinos tienen títulos de propiedad, mensuras y planos aprobados. Son propietarios legítimos. La naturaleza nos jugó una mala pasada y ahora hay que buscar soluciones hacia adelante", expresó.
Desde el barrio también señalaron que el Municipio se comprometió a realizar relevamientos. "Van a venir con gente de Hábitat y de Defensa Civil para evaluar los daños estructurales y establecer prioridades. Hay vecinos que viven solos, personas mayores y familias con chicos pequeños. Hay que ordenar la ayuda urgente", indicó.
La gravedad del escenario ya obligó a autoevacuaciones. "Hay una familia que se fue porque la casa se partió. No se puede quedar nadie ahí porque no sabemos qué puede pasar, incluso con la red de gas. Si el terreno se levanta y se rompe una cañería, puede pasar algo peor", advirtió otro vecino.
El malestar también se expresa en reclamos políticos. "Compramos nuestras casas, las pagamos y pagamos impuestos. Hace años que venimos denunciando cómo se deteriora el barrio y nadie hace nada. Nos abandonaron. Pedimos que los concejales y diputados se muevan, porque esta es la consecuencia de años de desidia", manifestó un residente.
Desde sectores cercanos, como la calle Mazaredo, los vecinos aseguran que la problemática se repite. "Hace unos diez días se deslizó el cerro. Se hicieron obras mal hechas: en vez de compactar, sacaron tierra de abajo y la pusieron arriba. Hoy la calle se levantó más de dos metros y está presionando contra las casas", explicó uno de ellos.
"El movimiento es constante, hora a hora. No podemos seguir esperando estudios geológicos. Somos propietarios, no somos ilegales como dicen en redes sociales. Necesitamos una solución ahora: que entre una máquina grande, bajen la calle y saquen la tierra que está presionando", reclamó.
Finalmente, los vecinos remarcaron que ya hubo pérdidas totales. "Hay personas que perdieron su casa y nunca tuvieron una respuesta. No podemos esperar un día más. Las casas se están viniendo abajo", concluyeron.







