Chubut

El horizonte de Chubut vuelve a latir: las ballenas regresan a Península Valdés

Los primeros ejemplares fueron registrados en El Doradillo y frente a Puerto Madryn. Este arribo marca no solo el inicio de la temporada de cría y reproducción, sino también el comienzo de la 56.ª campaña de investigación científica en la zona.

El soplido característico de la Ballena Franca Austral volvió a quebrar la calma de las aguas chubutenses. En los últimos días, los primeros ejemplares de la temporada fueron divisados en las costas del Golfo Nuevo, confirmando que el ciclo migratorio hacia las áreas de reproducción norpatagónicas está plenamente en marcha.

Uno de los avistajes más significativos fue documentado por el guardaparque Enzo Gutiérrez, del Área Natural Protegida El Doradillo. Frente a la costa de Playa Canteras, Gutiérrez registró en video a una hembra junto a su cría nacida en 2025. Ambos ejemplares regresaron a la región tras pasar los últimos meses nutriéndose en las áreas de alimentación en mar abierto. Asimismo, buzos de la operadora local Scuba Duba también reportaron y fotografiaron individuos frente a las costas de Puerto Madryn.

Fidelidad a la cuna: la ciencia detrás del regreso

Este fenómeno no es casual. La ballena franca austral posee un comportamiento conocido como filopatría o "fidelidad de sitio". Esto significa que la mayoría de los individuos tienden a regresar a las mismas zonas año tras año, generalmente asociadas a su lugar de nacimiento, para parir y criar a sus ballenatos.

Aunque los primeros avistajes generan entusiasmo, los investigadores del CENPAT-CONICET y el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) aclaran que no hay un adelantamiento en su llegada. El calendario biológico se mantiene estable: los primeros registros ocurren entre abril y mayo, para alcanzar su pico poblacional entre agosto y septiembre.

Un santuario único en el mundo

Península Valdés se consolida como el sitio de mayor concentración de esta especie en el Atlántico Sudoccidental. Se estima que, en el punto máximo de la temporada, cerca de 2.000 individuos pueblan las aguas de los golfos Nuevo, San José y San Matías (Río Negro), buscando la protección que estas bahías ofrecen a las crías recién nacidas.

Más allá del atractivo turístico que representa para la región, este inicio de temporada marca un hito científico: la 56.ª edición del Programa de Investigación de la Ballena Franca Austral. Este año coincide además con el 30° aniversario del ICB, institución que ha logrado catalogar más de 5.700 historias de vida individuales a través de la foto-identificación.

Temas de la nota: