El lado B del plan de Crown Point: costos altos y un negocio bajo presión
La petrolera presentó su plan de inversiones en Chubut, pero enfrenta pérdidas, costos crecientes y un futuro financiero que abre interrogantes.
Crown Point Energy presentó su estrategia en Chubut con un programa de inversiones que busca reactivar sus activos en la Cuenca del Golfo San Jorge. Sin embargo, el contexto financiero de la compañía, sumado a los costos crecientes del desarrollo convencional, plantea señales de alerta sobre la sostenibilidad del plan.
La firma cerró 2025 con la adquisición de participaciones clave en las concesiones El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga. Estos activos se convirtieron rápidamente en el centro de su operación en Argentina, impulsados por un aumento inmediato en los volúmenes de producción y mayores ingresos en el último trimestre del año.
Un programa intenso con costos en aumento
Para 2026, la empresa proyecta un gasto de capital cercano a los 77 millones de dólares, de los cuales unos 44,7 millones serán destinados exclusivamente a sus áreas en Chubut. La magnitud de la inversión refleja el valor de estas áreas, pero también expone la presión financiera que implicará sostener este ritmo.
El plan incluye perforar ocho pozos nuevos en la provincia y realizar reacondicionamientos en pozos existentes, además de mejoras en instalaciones de superficie. En este escenario, el dato no menor es que cada pozo en Chubut demanda una inversión aproximada de 2,5 millones de dólares, un costo significativo para una compañía con un balance ajustado.
Durante el cuarto trimestre de 2025, la producción en El Tordillo promedió más de 4.200 barriles diarios, mientras que La Tapera y Puesto Quiroga aportaron volúmenes menores pero complementarios. Estos incrementos resultaron claves para mejorar los ingresos, aunque no lograron revertir los resultados negativos del ejercicio.
Crecimiento productivo con márgenes frágiles
Los ingresos por ventas de petróleo y gas alcanzaron los 34,6 millones de dólares en el último trimestre de 2025, impulsados principalmente por la mayor producción proveniente de Chubut. En paralelo, la empresa registró un promedio de 6.918 barriles equivalentes por día, lo que representó un salto significativo respecto de períodos anteriores.
A pesar del aumento en los volúmenes vendidos, la compañía sostuvo pérdidas antes y después de impuestos, además de un netback operativo limitado. Los costos de extracción, las regalías y los impuestos redujeron sensiblemente los márgenes, generando un escenario en que el crecimiento productivo todavía no se traduce en un negocio sólido.
Reservas, potencial y un frente financiero complejo
El informe de reservas elaborado por Sproule al 31 de diciembre de 2025 estimó un total de 36,9 millones de barriles equivalentes en reservas probadas para la compañía. Dentro de ese volumen, las concesiones de Chubut ocupan un lugar destacado por su potencial de desarrollo incremental, aunque requieren una ejecución técnica precisa y sostenida para maximizar su valor.
En paralelo, la empresa enfrenta un déficit de capital de trabajo considerable, que condiciona la capacidad de financiar su plan de expansión. La emisión de deuda, los vencimientos próximos y la estructura de costos presionan la estabilidad financiera de corto plazo, abriendo interrogantes sobre la continuidad del ritmo inversor.







