Tránsito

En tres meses se patentaron casi 200 motos y el 90% de los accidentes involucra a deliveries

El concejal Ariel Montenegro advirtió sobre el crecimiento de los siniestros fatales en los últimos seis meses y propuso capacitaciones obligatorias, ampliación de ochavas y reducir la velocidad a 35 km/h en calles transversales.

El concejal Ariel Montenegro, del bloque Arriba Chubut, aseguró en diálogo con ABC Radio que Comodoro atraviesa una situación compleja en materia de seguridad vial, marcada por el fuerte crecimiento del parque de motocicletas y el aumento de los accidentes.

"Estamos complicados en la ciudad, tanto los automovilistas como los motociclistas. Necesitamos actuar de forma inmediata", sostuvo.

Según detalló, entre noviembre y febrero se registraron "prácticamente 200 patentamientos" de motos en la ciudad, lo que incrementó considerablemente la circulación de estos vehículos.

El edil indicó que en los últimos seis meses crecieron los accidentes fatales en moto y señaló que cerca del 90% de los siniestros involucran a trabajadores de aplicaciones de delivery, especialmente de PedidosYa. "La vida vale más que tres o cuatro minutos de espera o hacer un mango más", expresó, en referencia a maniobras imprudentes y exceso de velocidad.

En ese marco, adelantó que se trabaja junto a la directora de Educación Vial, Mabel Provoste; la Fundación Estrella Amarilla; y el área de Control Operativo Urbano para implementar capacitaciones obligatorias en manejo defensivo. En una primera etapa estarían destinadas a motociclistas que trabajan en reparto y luego se extenderían al resto de los conductores.

Además, planteó revisar las condiciones de seguridad personal de los riders, especialmente la calidad de los cascos -muchos de los cuales no cumplirían normas IRAM- y promover el uso de indumentaria adecuada. "Hay equipamiento que es caro, pero salva de lesiones graves", remarcó.

Entre las medidas estructurales, Montenegro propuso identificar puntos críticos de siniestralidad en zona sur, centro y norte, y ampliar las ochavas en esquinas conflictivas retirando estacionamientos para ganar hasta ocho metros de visibilidad. También planteó analizar la reducción de la velocidad máxima a 35 km/h en calles transversales dentro del ejido urbano.

"Va a ser difícil controlar todo, pero no es imposible. Es cuestión de que todos nos pongamos en la fila y logremos una verdadera cultura ciudadana", concluyó, insistiendo en la necesidad de respeto mutuo entre automovilistas y motociclistas.

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