Fuerte rechazo en la Patagonia a la reforma de la ley de glaciares
Especialistas y referentes de Chubut, entre ellos dos comodorenses, advirtieron que el proyecto aprobado en el Senado "es técnicamente malo" y pone en riesgo el acceso al agua, el ambiente y los derechos de las futuras generaciones.
Referentes ambientales, especialistas y habitantes de la Patagonia expresaron su preocupación y rechazo al proyecto de reforma de la ley de glaciares, al considerar que afecta recursos estratégicos y derechos colectivos.
Antonella Risso, especialista en cambio climático nacida en Comodoro Rivadavia, cuestionó con dureza la iniciativa y señaló problemas de base en su redacción. «Este proyecto que aprobó el Senado vuelve sobre esa discusión con un texto que es malo. Esto lo tenemos que decir técnicamente malo», afirmó.
En ese sentido, advirtió sobre posibles consecuencias legales. «Se va a llenar de amparo, se va a llenar de denuncias, porque el texto viene con errores que van contrario al derecho que tenemos vigente», sostuvo. Además, remarcó la necesidad de un debate profundo: «Necesitamos debate abierto e informado de leyes que afectan derechos de múltiples generaciones».
Risso también hizo foco en la dimensión del problema: «Cuando estamos hablando de ambiente, estamos hablando de derechos colectivos, no estamos hablando de propiedad privada acá», y alertó que los daños pueden ser irreversibles: «Cada decisión que ustedes toman afecta a múltiples generaciones. Glaciar que se va, no vuelve, no tenemos cómo recuperarlo».
Desde el interior de Chubut, José Claudio Tureo, productor de la localidad de Cushamen, describió la situación crítica que atraviesan las comunidades rurales. «Este año nuestra provincia atraviesa una profunda sequía inédita», señaló, y detalló que la falta de agua afecta tanto a la producción como al consumo diario: «Hasta carecen de agua para el consumo propio de muchas familias».
El productor también planteó dificultades en el acceso al recurso hídrico. «Gran parte de este río es utilizado por la compañía de tierras de Benetton, donde los productores no pueden acceder al agua porque está todo cercado», afirmó.
En ese contexto, subrayó la importancia de los glaciares para las comunidades originarias: «Los glaciares son entidades sagradas y reserva de agua dulce, fundamental para nuestra cultura y nuestra supervivencia».
Por su parte, Marcelo Arteaga, vecino de Comodoro Rivadavia, vinculó el debate con las consecuencias de la actividad extractiva en la región. «Nací donde buscando agua encontraron petróleo, se llevaron todo el petróleo, no dejaron el pasivo ambiental», expresó.
También denunció problemas actuales vinculados al acceso al agua y la contaminación. «En mi pueblo de siete días, cuatro tenemos agua. Y que no se rompa el acueducto porque pasamos semanas sin agua», señaló.
En ese marco, advirtió sobre el impacto de avanzar sobre los glaciares: «Destruimos los glaciares, que es como destruir nuestra reserva de agua».
Las exposiciones coincidieron en que el proyecto en debate no solo implica un cambio normativo, sino que puede tener consecuencias directas sobre el ambiente, el acceso al agua y las condiciones de vida en la Patagonia.








