Comodoro

La causa por el femicidio de Valeria está estancada y crece el miedo a que los responsables se fuguen

A casi un mes del femicidio de Valeria Schwab, la investigación no muestra avances concretos: no hay detenidos, no se conocen sospechosos firmes y la familia vive con el temor de que los responsables se escapen. En ese contexto, el silencio de las autoridades empieza a pesar tanto como la falta de resultados

Jéssica Schwab, hermana de Valeria, vuelve a ponerle nombre al abandono: "No tenemos resultados de ADN, nada", afirmó, al tiempo que señaló que las muestras fueron enviadas a Bariloche y que el proceso de análisis se estira mientras pasan los días. La feria judicial, admitió, complicó aún más el ritmo de la causa. Pero para la familia el problema es más profundo: sienten que la investigación se enfría.

El reclamo no apunta solo a la Justicia. También expone una falla estructural de seguridad en un espacio público. No puedo creer lo que le pasó a mi hermana", dijo Jéssica. Y sumó un dato alarmante: la presencia de personas viviendo en un ducto debajo de la ruta, un escenario que, de confirmarse, evidencia un nivel de descontrol que cualquier política mínima de prevención debería detectar.

Hay otro punto que duele y enoja: la preservación de la escena. Jéssica cuestiona que, apenas horas después, el lugar no haya sido resguardado como corresponde. "Tres horas después había gente caminando por ahí como si nada... Me gustaría saber por qué no cuidaron la escena y no hubo un policía que se quedara", reclamó. En un caso así, cada minuto cuenta. Cada descuido también.

Mientras tanto, el miedo se multiplica. "Muchas mujeres ahora tienen miedo de salir a caminar", dijo la hermana de Valeria. Y es lógico: si un ataque ocurre "en pleno centro", en un recorrido cotidiano, y aun así el Estado no garantiza cámaras, luz, control, ni respuestas rápidas, el mensaje que queda es peligroso: cualquiera puede ser la próxima y nadie va a llegar a tiempo.

En medio de versiones, fotos difundidas y desmentidas, y rumores que solo embarran, la familia insiste en lo básico: información clara, avances reales y responsabilidad institucional. No piden milagros. Piden que trabajen.

Por eso convocan a una nueva movilización el 13 de febrero a las 20 horas frente a Fiscalía, para visibilizar el reclamo y exigir que el femicidio de Valeria no quede archivado en la práctica. "Vamos a estar ahí para pedir respuestas", remarcó Jéssica. Porque cuando la causa se estanca y el Ministerio de Seguridad elige el silencio, lo único que crece es la impunidad.

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