AnticipoABCradio

Mirta Alegre defendió la Ley de Etiquetado Frontal y cuestionó el intento de derogarla: "Nos permitió saber qué estamos comiendo"

La nutricionista participó en la elaboración de la normativa y aseguró que la medida tuvo impacto tanto en los consumidores como en la industria alimentaria. Consideró que es prematuro hablar de una derogación y destacó el respaldo de organizaciones científicas y profesionales.

 La posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a encender el debate sobre la alimentación saludable en Argentina. 

En la visita de la mesa de los viernes de ABC Radio, la licenciada en Nutrición Mirta Alegre, quien integró los espacios profesionales que participaron en la elaboración de la normativa, defendió la vigencia de la ley y aseguró que su implementación generó cambios positivos tanto en los hábitos de consumo como en la calidad de los productos ofrecidos por la industria.

Alegre reconoció que recibió con preocupación la noticia de que se impulsa un proyecto para eliminar la normativa, aunque aclaró que no comparte una visión pesimista sobre el futuro de la ley. "Por un lado lo tomo con angustia, pero no creo que esto sea un derrumbe ni que vaya a terminar en una derogación.

Detrás de esta ley hubo muchísimas comunidades científicas, organizaciones y profesionales trabajando durante años. Tiene un respaldo científico muy fuerte", afirmó. 

La especialista recordó que la sanción de la ley demandó años de debate y enfrentó la resistencia de sectores empresariales. "Hubo que remarla mucho porque enfrente había empresas muy fuertes económicamente. Sin embargo, se logró avanzar y hoy nuevamente toda la comunidad científica está activa defendiendo la norma", señaló. 

En ese sentido, destacó que ya se presentó un documento respaldado por más de 300 organizaciones que expresaron su apoyo a la continuidad del etiquetado frontal. 

"Vivimos muchos años con los ojos tapados" 

Para Alegre, uno de los principales logros de la ley fue brindar información clara a los consumidores sobre los productos que compran. "Vivimos muchos años con los ojos tapados sin saber lo que estábamos comiendo. Cuando apareció el etiquetado frontal, la gente empezó a entender mejor qué contenían los alimentos y a tomar decisiones más informadas", sostuvo. 

La nutricionista explicó que los octógonos negros permiten identificar rápidamente la presencia excesiva de nutrientes críticos como azúcares, grasas o sodio, asociados a enfermedades no transmisibles como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Además, aseguró que la normativa obligó a la industria alimentaria a reformular muchos de sus productos. "Las empresas tuvieron que mejorar la calidad de lo que ofrecían. Antes se priorizaba que el producto fuera muy rico y, si además generaba más ganas de seguir consumiéndolo, mejor.

Con el etiquetado tuvieron que reducir azúcares, grasas y otros componentes para evitar tantos sellos", explicó. Cambios en los hábitos de consumo Consultada sobre los resultados obtenidos desde la implementación de la ley, Alegre indicó que todavía no existen estadísticas concluyentes que permitan medir una disminución de la obesidad infantil, aunque sí observó transformaciones en los hábitos alimentarios. 

"Todavía es pronto para tener números definitivos sobre obesidad infantil, pero sí vemos cambios. Muchas familias comenzaron a entender que ciertos productos ultraprocesados no pueden formar parte del desayuno y la merienda todos los días", afirmó. Según explicó, el etiquetado ayudó a que muchas personas identificaran alimentos que anteriormente eran percibidos como saludables debido a estrategias de marketing. "Una galletita podía decir que era rica en calcio, pero ocultaba la enorme cantidad de azúcar o grasas que tenía. Con los sellos eso quedó expuesto", indicó.

La profesional también señaló que se observó un mayor consumo de frutas y alimentos frescos en algunos sectores de la población, impulsado por una mayor conciencia sobre la calidad nutricional de los productos. 

"La ley puede mejorarse, pero derogarla es demasiado" 

Alegre reconoció que existen aspectos perfectibles dentro de la normativa, como la situación de alimentos que no se comercializan en envases y que actualmente quedan fuera del alcance del etiquetado. Sin embargo, consideró que esos debates no justifican la eliminación de la ley. "Probablemente haya cosas para reformular o mejorar, pero derogarla me parece demasiado. Hasta ahora no he escuchado argumentos sólidos que justifiquen eliminarla", expresó.

 Finalmente, la nutricionista remarcó que la ley no prohíbe el consumo de ningún producto, sino que brinda herramientas para que cada persona pueda elegir con mayor información. "No está prohibido comprar nada. Lo que hizo esta ley fue informarnos. Nos permitió entender qué estamos consumiendo y tomar decisiones más conscientes sobre nuestra alimentación", concluyó. 

Temas de la nota: