Región

Otra que se va: Burgwardt notificó su retiro y pone en riesgo 125 puestos de trabajo

Jorge Ávila confirmó que Burgwardt dejará de operar en la región. No está garantizada la continuidad laboral de todos los trabajadores y se trabaja para otorgar el pago completo de las indemnizaciones.

La alegría del triunfo de la selección ante Inglaterra duró poco. La decisión de Burgwardt de dejar de prestar servicios en la Cuenca del Golfo San Jorge abrió un conflicto en la región y opacó la previa de la final de la Copa del Mundo. La empresa notificó al Sindicato de Petroleros Privados de Chubut que no continuará con su contrato y el cambio podría afectar a unos 125 trabajadores, especialmente personal de base.

Fue el propio secretario general del gremio, Jorge Ávila, quien confirmó que el proceso ya comenzó y explicó que la prioridad es evitar que la transición termine con empleados desprotegidos. El sindicato inició conversaciones con la empresa para definir cómo se resolverán las indemnizaciones y qué alternativas existen para sostener la continuidad laboral.

"Nosotros vamos a garantizar, por lo menos, los retiros como se tienen que hacer, con todas las condiciones que se tienen que dar, y también la continuidad de la gente. No sé si será en Burgwardt o será en otra empresa, pero vamos a tratar de que la gente tenga continuidad laboral", sostuvo Ávila en diálogo con La Voz del Sindicato.


La preocupación está puesta en los trabajadores de base

El dirigente gremial explicó que la salida de Burgwardt no fue una decisión inesperada para el sindicato y afirmó que la compañía informó que no tenía intención de continuar operando en la región y comunicó formalmente esa determinación al gremio antes de avanzar con el retiro de las operaciones.

En este sentido, Ávila remarcó que el sindicato no impedirá que una empresa abandone un yacimiento si considera que el negocio dejó de ser viable. "Nosotros no le impedimos a una empresa como Burgwardt que se vaya. Tampoco le impedimos a ninguna de las que se quiso ir. Siempre pusimos el hombro para que salga lo mejor del área y para que la gente pueda seguir trabajando", afirmó.

Sin embargo, el mayor problema aparece entre quienes no desarrollan tareas directamente en los yacimientos. Los trabajadores de base, dedicados a limpieza, seguridad o administración, son quienes tienen menos posibilidades de ser absorbidos por otras compañías que continúen operando en la región.


Un panorama complejo

El sindicato trabaja sobre dos escenarios. Por un lado, busca que los empleados con mayor antigüedad puedan acceder a una salida acordada con el cobro completo de sus indemnizaciones. Por otro, intenta encontrar alternativas para los trabajadores más jóvenes, cuya desvinculación tendría un impacto mucho mayor.

El secretario general señaló que una indemnización puede representar una solución para quienes están próximos al retiro, pero no para empleados con pocos años de servicio. En esos casos, insistió, la prioridad será encontrar empresas que puedan incorporarlos para evitar que queden fuera de la actividad.

"Un trabajador con tres o cuatro años de antigüedad cobra una indemnización que no le resuelve la vida. Lo que nosotros queremos es garantizar que siga trabajando. Ese es el principal beneficio que hoy podemos buscar", explicó Ávila.

El dirigente agregó que todavía no existe una empresa definida para hacerse cargo de las actividades que dejará Burgwardt, por lo que aún no puede hablarse de un traspaso. Mientras tanto, las conversaciones continúan para reducir el impacto social que tendría la salida de la contratista.


El origen del conflicto con Burgwardt

Asimismo, el titular de petroleros convencional explicó que Burgwardt venía afrontando una reducción progresiva de actividad y de personal, mientras aumentaban las dificultades para sostener la estructura con las nuevas condiciones económicas.

El dirigente indicó que las nuevas licitaciones dejaron de contemplar adicionales que históricamente formaban parte de la prestación del servicio. Esa situación, afirmó, terminó deteriorando la ecuación económica de la empresa y aceleró la decisión de retirarse de la Cuenca del Golfo San Jorge.

"La empresa llega a una licitación sin esos adicionales y entiende que ya no puede seguir sosteniendo esos costos todos los meses. Ahí empieza un problema mucho más grave y termina tomando la decisión de retirarse", aseveró Ávila.

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