Treffinger fulminó a Torres: lo trató de vende humo y dijo que abandonó Chubut por su delirio de presidenciable
El gobernador Ignacio Torres abrió las sesiones ordinarias en la Legislatura de Chubut con un discurso en el que buscó mostrarse desafiante al ironizar sobre lo "ordinario" del mensaje presidencial de Javier Milei en el Congreso. Pero la réplica no tardó en llegar y fue demoledora. El diputado nacional César Treffinger salió a cruzarlo en X con un mensaje lapidario, en el que lo acusó de "vender humo", de haber querido "hacerse el presidenciable" cuando solo debía gobernar Chubut, y de haber dejado a la provincia "sin gobernador, sin orden, sin rumbo ni dirección".
Lejos de andarse con vueltas, Treffinger describió la intervención de Torres como una puesta en escena vacía, más cercana al autobombo que a una rendición de cuentas seria. "Ordinario es guitarrear como lo hiciste vos ayer... vendiendo humo", disparó, para luego rematar con una de las frases más hirientes de su publicación: comparó el tono del gobernador con alguien hablando "en una peña de fin de semana entre amigos tontos". No fue un matiz ni una crítica menor: fue un intento directo de ridiculizar políticamente al mandatario provincial.
El legislador libertario sostuvo además que Torres está "rascando el fondo de la olla" del "desagradable desaguisado" que, según su visión, armó en la provincia. En esa línea, lo responsabilizó por la situación de áreas sensibles como educación, seguridad y salud, que definió con "ingresos de miseria", reforzando la idea de una gestión desconectada de los problemas reales mientras intenta construir una imagen nacional.
Uno de los ejes más duros del posteo fue justamente ese: la acusación de haber abandonado la gestión para dedicarse a instalarse mediáticamente. Treffinger afirmó que, desde el 30 de julio de 2023 en adelante, Torres se dedicó a recorrer estudios de televisión y medios nacionales, gastando "varias decenas de miles de millones" de pesos de los chubutenses en publicidades, diarios, portales y periodistas para blindarse, hacer autobombo y sostener "falsedades y mentiras 24x7" sobre una gestión que, según él, no existe. El resumen político de esa acusación fue brutal: quiso ser presidenciable, pero no fue capaz ni de ser gobernador.
El posteo también volvió a poner en primer plano el escándalo de Red Chamber. Treffinger mencionó la denuncia por la presunta coima de 6,5 millones de dólares, habló de "piruetas y evasivas" para no dar explicaciones y cuestionó que, tras todo ese conflicto, el Gobierno terminara retrocediendo en sus decisiones, desplazando a Profand y volviendo a traer a Red Chamber. Como si eso no alcanzara, también cargó contra el pago de indemnizaciones a trabajadores de la firma con fondos públicos, por una cifra cercana a los 5.000 millones de pesos, algo que para el diputado expone otra muestra del desmanejo provincial.
A eso le sumó otro punto especialmente sensible: la publicidad oficial. Treffinger denunció que existe un gasto escandaloso e inédito en la historia política de Chubut y sostuvo que ni siquiera estaría debidamente transparentado ni publicado de manera completa en el Boletín Oficial. Allí no habló solo de cifras: buscó instalar la idea de un gobierno que, además de derrochar recursos, evita mostrar con claridad cómo y en qué los gasta.
En el tramo final de su mensaje, el diputado contrastó la situación de Torres con la de Javier Milei y La Libertad Avanza. Recordó que el presidente fue nuevamente validado en las urnas el 26 de octubre de 2025, subrayó que LLA salió primero en Chubut y aprovechó para golpear donde más duele políticamente: le recordó a Torres que terminó tercero en la provincia y cuarto en Trelew, la ciudad donde nació, se crió y -según enfatizó- "más lo conocen". La frase tuvo tono de pase de factura, pero también de advertencia electoral.
El cierre fue igual de explícito que el resto del mensaje: "el 2027 cada día está más cerca". No hizo falta demasiada interpretación. Treffinger no solo buscó cuestionar a Torres por su gestión, sino empezar a ubicarlo como una figura en retroceso, golpeada por sus propias contradicciones, por los escándalos que lo rodean y por una construcción política que, según el diputado, se edificó más sobre publicidad y relato que sobre resultados concretos.
Lo que hizo Treffinger en su posteo no fue una crítica diplomática ni una observación aislada: fue una demolición política en toda regla. Lo presentó como un gobernador ausente, obsesionado con su proyección personal, sostenido por publicidad oficial y cada vez más lejos de la realidad de una provincia castigada por salarios bajos, conflictos abiertos y falta de respuestas. Y si algo dejó en claro ese mensaje es que, para el referente libertario, Torres ya no representa renovación ni liderazgo: representa un gobierno agotado, cuestionado y cada vez más expuesto.
El diputado no hizo más que poner en palabras lo que desde este medio venimos señalando desde hace tiempo: un gobierno opaco, sin transparencia, repleto de promesas, anuncios y relatos que en la realidad nunca se concretan. Tal como lo describió Treffinger, Torres aparece cada vez más como un vende humo sostenido por marketing, pauta y construcción mediática, pero sin resultados concretos para los chubutenses.
Propios y extraños advierten que el gobernador perdió volumen político, quedó muy lejos de una eventual reelección y todavía más lejos de aquel delirio de proyectarse a la presidencia con campañas montadas en medios nacionales y financiadas con fondos de todos los chubutenses. La realidad hoy lo golpea de frente: desgaste, cuestionamientos y una gestión que no logra mostrar respuestas. Y como si fuera poco, en un solo posteo, César Treffinger lo dejó nocaut y expuso con crudeza la fragilidad política de un gobernador que ya no parece tener margen para sostener el personaje.







