Una adolescente de 15 años murió por hantavirus en Chubut
La joven se encontraba internada en el Hospital Zonal de Esquel tras contraer la enfermedad en la comuna rural de Cerro Centinela. Formaba parte de un grupo familiar que permanecía bajo aislamiento preventivo desde hace un mes
En las últimas horas, se confirmó el fallecimiento de una adolescente de 15 años oriunda de Cerro Centinela, una pequeña localidad ubicada a escasos diez kilómetros de Corcovado. La menor se encontraba bajo cuidados intensivos en el Hospital Zonal de Esquel, pero no logró superar el cuadro clínico provocado por el hantavirus.
La víctima era uno de los contactos estrechos que permanecían en estricta vigilancia epidemiológica tras detectarse un brote en la comuna rural a principios de marzo. Según informaron las autoridades sanitarias, este caso se desprende de un "clúster familiar" que ya contaba con dos positivos confirmados previamente, entre ellos una mujer de 57 años que fue la primera afectada el pasado 2 de marzo. Al estar bajo seguimiento y aislamiento, la joven no habría generado nuevos contactos estrechos externos a su grupo conviviente.
Alerta y prevención en la región
El fatal desenlace vuelve a poner en el centro de la escena la peligrosidad de esta enfermedad viral y la importancia de las medidas de bioseguridad en zonas rurales y silvestres. Desde la Secretaría de Salud de Chubut insistieron en que la prevención es la herramienta más eficaz para reducir el riesgo de exposición al virus transmitido por roedores.
Entre las recomendaciones principales, se destaca la importancia de sellar orificios en viviendas para impedir el ingreso de animales, mantener el pasto corto y ubicar leña o huertas a más de 30 metros de los hogares. Asimismo, se recordó que la limpieza de espacios cerrados debe realizarse siempre ventilando previamente por 30 minutos y utilizando una solución de lavandina (una parte en nueve de agua), evitando terminantemente el barrido en seco para no levantar polvo potencialmente contaminado.
Cuidados extremos
Para quienes realizan tareas de limpieza en lugares sospechosos o en contacto con vehículos en desuso, se aconseja el uso de protección respiratoria con barbijos tipo N95. En caso de hallar un roedor muerto, la instrucción es clara: desinfectar con lavandina, esperar media hora y manipularlo únicamente con guantes.








