Vecinos de Camarones critican a Loyola por ocualtar datos sobre la potabilidad del agua
Denuncian falta de información oficial sobre la calidad del recurso, cuestionan la gestión municipal y advierten sobre la escasez en medio del inicio de la prospección de merluza.
Vecinos autoconvocados de Camarones expresaron su preocupación por la escasez de agua potable en la localidad y cuestionaron al intendente Loyola por la falta de información pública sobre la potabilidad del recurso.
La comunidad atraviesa desde hace años un régimen de cortes programados que divide al pueblo en dos sectores: una mitad recibe agua por la mañana y la otra por la tarde, en bloques de aproximadamente cuatro horas que -según relatan- no siempre se cumplen con precisión. "A veces uno quiere utilizar agua y las canillas responden con aire", describió una vecina nacida y criada en la localidad.
En este contexto, los vecinos sostienen que la comunicación oficial es insuficiente y reclaman acceso a los análisis de calidad del agua. El sistema de abastecimiento se alimenta de dos fuentes subterráneas: La Lochiel y Paso de Piedras. Según plantean, existen sospechas sobre la presencia de arsénico y niveles elevados de salinidad, aunque aseguran que el Ejecutivo local no ha difundido los resultados.
"Sospechamos que el agua no es potable", afirmó el referente local Lorenzo Giménez, quien indicó que han presentado notas formales solicitando información amparados en la normativa vigente.
La preocupación se intensificó tras el inicio de la prospección de merluza. Los vecinos advierten que la industria pesquera es uno de los mayores consumidores de agua dulce en la región y temen que el suministro domiciliario pueda verse aún más restringido para abastecer la actividad productiva. "Se sabe que el trabajo de las plantas pide mucha agua", señalaron.
En barrios como Islas Blancas, el abastecimiento depende de un camión cisterna municipal que entrega una cuota semanal. Según manifestaron, el transporte utilizado no estaría habilitado para consumo humano.
Para Giménez, la crisis hídrica es "multifactorial" y responde a factores como el desgaste de la red de cañerías, la falta de políticas de concientización y la escasa planificación. "La Municipalidad misma no está dando ningún buen ejemplo; no acopian agua de lluvia ni usan riego por goteo en espacios verdes", expresó.
Los vecinos solicitan transparencia en los datos sobre potabilidad, controles efectivos sobre el uso industrial del agua y la conformación de una comisión participativa que permita a la comunidad involucrarse en la gestión del recurso.
La situación vuelve a poner en agenda un debate central para Camarones: el acceso al agua como derecho básico y la necesidad de garantizar un suministro seguro y regular para toda la población.







