Comodoro Rivadavia

Vecinos de Los Tilos y El Marquesado reconocieron que "sabíamos que no íbamos a poder volver al barrio"

Tras confirmarse que los estudios de suelo dieron resultados negativos, los damnificados serán reubicados en otros terrenos. Aunque reconocen que el golpe fue muy duro, aseguran que ahora sienten alivio al conocer que podrán empezar de nuevo.

Los vecinos de El Marquesado, Los Tilos y la calle Mazzaredo comienzan a cerrar una de las etapas más difíciles tras el derrumbe que afectó sus viviendas. Luego de que el Municipio les informara que los estudios de suelo descartaron la posibilidad de volver a habitar la zona, ahora avanzan en el proceso de reubicación en nuevos terrenos.

En diálogo con ABC Diario, Marcela Medina, vecina de El Marquesado, explicó que, si bien la noticia fue dolorosa, ya estaban preparados para ese escenario.

"Nosotros sabíamos que había estudios históricos que decían lo que volvieron a confirmar los ingenieros. En El Marquesado ya estábamos en conciencia de la gravedad de la situación. Nuestro barrio fue gravemente dañado y los daños están a la vista, por eso desde el primer día pedíamos la reubicación", sostuvo.

Medina recordó que el barrio fue construido por familias trabajadoras que obtuvieron legalmente sus terrenos y que siempre afrontaron con recursos propios las mejoras del sector.

"Somos vecinos de trabajo. Nunca tuvimos que lidiar con situaciones políticas ni salir a pedir cosas. Todos los vecinos tienen canceladas sus viviendas con el IPVyDU y siempre nos preocupamos por cumplir con nuestras obligaciones", señaló.

La vecina también destacó que el encuentro con el gobernador les permitió comenzar a pensar en una nueva etapa.

"Cuando definimos cuáles eran los lugares donde íbamos a estar, medianamente respiramos. Ahora el próximo paso será trabajar entre Provincia y Municipio para ver cómo vamos a encarar la construcción de las nuevas viviendas", indicó.

No obstante, reconoció que el proceso no fue sencillo y aseguró que durante las gestiones hubo funcionarios municipales que los maltrataron, aunque también destacó el acompañamiento de otros empleados que colaboraron con los vecinos durante todo el proceso.

Por su parte, Marcelo Pacheco, vecino de la calle Mazzaredo, contó que hasta último momento mantenían la esperanza de poder permanecer en el lugar.

"Todos creíamos que con obras se iba a poder hacer habitable nuestro terreno y fue un golpe durísimo", expresó.

Pacheco explicó que varias viviendas habían sido declaradas habitables y que incluso algunas familias recuperaron el servicio de gas, por lo que confiaban en que podrían permanecer allí.

"Somos gente de trabajo, nos costó la vida hacer nuestras casas como queríamos y de golpe ver que no tenemos nada es durísimo", lamentó.

A pesar del difícil momento, aseguró que la confirmación de los nuevos terrenos les devolvió algo de tranquilidad.

"La reunión con el gobernador fue un alivio. Ahora vamos paso a paso. Primero que las tierras pasen a ser nuestras y después veremos cómo seguimos con la construcción de las casas", concluyó.

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