Chile

Piñera quiere negociar: propone un "acuerdo por la paz, justicia y nueva constitución"

El presidente chileno anunció públicamente un llamado a la oposición por una asamblea constituyente y desestimó aplicar el estado de excepción.
miércoles, 13 de noviembre de 2019 · 07:09

Con una escalada de violencia que podría generar una retroalimentación, la capital chilena vive la cuarta semana de protestas contra las medidas del presidente Sebastián Piñera y contra el sistema que rige el país vecino desde hace décadas. Pero, por el contrario a lo que se esperaba, el presidente dio una señal de apertura anoche al anunciar un llamado a negociar los cambios reclamados por la población y la oposición.

Es así que Piñera desestimó aplicar un estado de sitio otra vez y redoblar la apuesta represiva en las calles. Sin embargo, el presidente abrió la puerta para que carabineros recientemente jubilados regresen a la fuerza para sumarse a la actividad contra las protestas.

Pero, por otro lado, el mandatario llamó a negociar los cambios reclamados en un marco de paz. Esa sería la condición para poder acceder a evaluar las transformaciones que deben darse en el marco del Estado. Es por eso que intentó dar una señal de que no va a recrudecer la represión a los manifestantes.

Además, la búsqueda de justicia anunciada anoche es en referencia a los reclamos de los más perjudicados por el sistema chileno. Con esta declaración, el presidente daría vía libre para movilizar medidas que contemplen y reparen las condiciones negativas del grueso de la sociedad chilena.

Por último, el anuncio de aceptar una Asamblea Constituyente para reformar la constitución es una respuesta a un reclamo de la oposición. En este caso, más allá de que el reclamo fue impuesto por los manifestantes, el modo en el que se debería reformar la carta magna fue una petición de la oposición, quienes buscan un espacio de discusión política para tener una mayor participación en la redacción de la nueva ley suprema.

Pero, a la concesión de la asamblea constituyente, el presidente le sumó un condimento que no estaba presente en el reclamo en los partidos de la oposición. No sólo se deberá debatir reformas en asamblea, sino que esas reformas deberán ser refrendadas por un plebiscito. Así, la sociedad tendrá la última palabra con respecto a los cambios que se sumarán a la nueva ley.

Ahora, resta saber cómo será tomado el anuncio por parte de los partidos opositores (quienes, en algunos casos, ya dieron señales de aceptación), y por los manifestantes. Después de otro martes de protesta, habrá que evaluar cómo accionarán los carabineros ante las manifestaciones y con qué rapidez se implementará el diálogo. 

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