Dilan Cruz

Falleció un manifestante colombiano y se transforma en símbolo de las protestas

Estaba herido desde el sábado, cuando la policía anti disturbios le disparara en la cabeza en medio de una manifestación.
martes, 26 de noviembre de 2019 · 07:21

El efecto contagio de protestas callejeras frente a políticas de gobiernos que desoyen el clamor popular se propaga por américa latina. Arrancando con los conflictos en Perú y siguiendo por Ecuador, Chile, Bolivia y ahora Colombia, los manifestantes invadiendo las calles fue la postal que se repitió en estos últimos cuatro meses.

De los conflictos, el más reciente es el de Colombia y, como en todos los países, el puntapié de los reclamos es uno, pero las razones del descontento tienen un trasfondo de años. El reclamo puntual es el "paquetazo" de medidas que se prevé tome el gobierno del presidente Iván Duque, en el cual se sospecha que podría aumentar la edad jubilatoria, recortar salarios a los jóvenes y reducir los aportes en educación. 

Sin embargo, los pedidos de los manifestantes no sólo apuntan a ese paquete de medidas, sino que también se pide que se detenga la matanza de líderes sociales y que se respeten los acuerdos de la paz, que pusieron fin a la guerra interna entre las FARCs y los militares del Estado. 

Según la ONG "Somos defensores", el año pasado murieron asesinados 155 líderes sociales en Colombia, lo que significa un aumento de casi el %50 del año anterior, en el que se registran 106 homicidios. Entre los fallecidos, también se cuentan ex guerrilleros que debían unirse a la vida civil, según los acuerdos de la paz.

En este contexto, los manifestantes pasaron de un paro general, encabezado por las centrales trabajadoras, a un cacerolazo el pasado jueves. El clamor popular fue tomando fuerza a medida que los manifestantes entraron en contacto en los actos públicos. Sin embargo, las marchas fueron teñidas de violencia y represión rápidamente.

Si bien el presidente Duque había declarado encabezar un gobierno de diálogo y había defendido el accionar de los manifestantes, definiéndolos como "pacíficos", por otra parte, el accionar policial fue duro en su respuesta a las protestas. Es más, varios de los hechos quedaron registrados en videos.

El caso de Dilan Cruz se remonta a las protestas del día sábado. Los acontecimientos se desencadenan cuando el joven de 18 años devuelve una bomba de gas lacrimógeno a el Escuadrón Móvil Antidisturbios y, desde el lado policial, le disparan en la cabeza. Ni bien ocurrió el hecho, el resto de los manifestantes se reunió al rededor del cuerpo al grito de "lo mataron". Ese mismo sábado ingresó a cuidados intensivos y, más allá de los intentos por salvarlo, el tiro recibido en su cabeza fue demasiado y falleció este lunes.  

Pero hay algo más allá de la muerte del joven estudiante, que se recibía del bachillerato el mismo día de su muerte, y es que las protestas tomaron su imagen de lucha como estandarte desde antes de su fallecimiento. La opinión pública colombiana está en vilo por el hecho y hasta el presidente lamentó el deceso del joven, además, su nombre se volvió tendencia mundial en twitter rápidamente.

Ahora, resta saber qué rumbo tomarán las protestas en el país cafetero y cómo reaccionará el gobierno de Duque, no sólo en el plano discursivo, sino también en el desempeño de las fuerzas de seguridad.