Irak

Estados Unidos bombardeó y mató al más poderoso del ejército de Irán

El ataque ocurrió en las inmediaciones de Bagdad. También pereció el líder de Hezbollah en Irak.
viernes, 3 de enero de 2020 · 07:11

Qassem Soleimani, uno de los laderos del Ayatollah Khamenei y el hombre más poderoso dentro de la estructura militar iraní, murió este viernes por la madrugada (hora local) en un bombardeo en las inmediaciones del aeropuerto de Bagdad. Soleimani se encontraba en un convoy de dos autos que fue impactado por al menos tres misiles.

Citando a fuentes de las Fuerzas de Movilización Popular (Hashd al Shaabi), la coalición de milicias proiraníes integradas en el Estado iraquí, la televisión oficial anunció la muerte del general Soleimani, así como la de Abu Mehdi al Muhandis, el número dos de las milicias. Varios mandos de los servicios de seguridad y del Hashd lo confirmaron.

También lo hizo la Guardia Revolucionaria iraní, que en un comunicado anunció que “el glorioso comandante del islam, Haj Qassem Soleimani, después de una vida de servidumbre, murió como mártir en un ataque de Estados Unidos contra el aeropuerto de Bagdad”.

Tres horas después de consumado el ataque, el Pentágono confirmó que fue Estados Unidos quien ejecutó el bombardeo. Por su parte, el secretario de Defensa, Mark Esper, consignó que Soleimani estaba “desarrollando activamente planes para atacar tropas y diplomáticos estadounidenses”.

Pocos minutos antes, el presidente Donald Trump había publicado en su cuenta de Twitter una foto de la bandera estadounidense.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, calificó el ataque de “escalada extremadamente peligrosa e imprudente” y el ayatolá Alí Khamenei llamó a vengar la muerte de Soleimani.

Abu Mehdi al Muhandis creó en 2003 la milicia -conocida también como Kataeb Hezbollah, Brigadas del partido de Dios en árabe- con el propósito de combatir a las tropas occidentales en Irak. Y pese a ser el número dos, era considerado como su verdadero líder.

Muhandis estuvo implicado en los atentados a las embajadas de los Estados Unidos y Francia en Kuwait en diciembre de 1983. En aquella oportunidad una por entonces desconocida organización extremista llamada Jihad Islámica se hizo responsable por los ataques por medio de un llamado a la redacción de la agencia de noticias France Presse en Beirut. Ese grupo era el germen del terror llamado Hezbollah.

Soleimani, por su parte, era el alfil que utilizaba el clérigo máximo de Irán para hostigar a sus enemigos en la región. Todo movimiento insurgente en Irak y Siria debía contar con el consentimiento de Soleimani.