Mundo | coronavirus | cuarentena | enfermedad

Nueva Zelanda está firme y le gana al coronavirus ¿cuál es su fórmula?

Una combinación de estrategias eficaces, tiempo, geografía y población convierten a ese país insular en uno de los más rápidos en registrar resultados esperanzadores.

Las medidas de Nueva Zelanda para combatir la pandemia de coronavirus llamaron la atención de todo el mundo por sus grandes resultados. Durante cuatro días consecutivos, ese país informó una disminución de los casos positivos (unos 1.239) y sólo registró un muerto. Además, apenas 14 personas están internadas y 317 se recuperaron.

Su principal estrategia fue declarar el bloqueo total de actividades durante un mes, no sólo con el propósito de frenar el contagio sino eliminar completamente su propagación. Y así parece estar funcionando, aunque esto no significa que las medidas vayan a levantarse.

Al contrario, la primera ministra Jacinda Ardern informó en un discurso este jueves que todos los neozelandeses que lleguen al país deberán aislarse durante 14 días en una instalación aprobada, no en sus casas. Para los extranjeros, en tanto, prohibieron la entrada al país desde el pasado 20 de marzo.

“A mitad de camino, no dudo en decir que lo que han hecho los neozelandeses en las últimas dos semanas es enorme”, remarcó Ardern, y celebró que muchos ciudadanos "tomaran la decisión de que juntos podrían protegerse unos a otros". "Así lo hicieron. Salvaron vidas", felicitó.

El Gobierno además llevó a cabo desde el primer momento, cuando detectaron su primer caso el pasado 28 de febrero, una fuerte campaña de testeos generales, que superaron las 51 mil pruebas realizadas. 

A estas estrategias se suma que  Nueva Zelanda cuenta con dos ventajas importantes frente a la pandemia: el país confirmó su primer caso un mes después que Estados Unidos, y la experiencia de otros lugares, como en China, le permitieron prepararse con tiempo para enfrentar la enfermedad. 

La segunda ventaja es que Nueva Zelanda es una isla, con una población de poco menos de cinco millones, y pocos vuelos en comparación a otros lugares.

A pesar de todos estos factores y los resultados positivos, el Gobierno asegura que todavía no es momento para celebrar. “Si nos movemos demasiado temprano, retrocederemos”, afirmó la primera ministra Ardern, quien no descartó endurecer las medidas de prevención por los próximos meses.

Síganos en Google News