Francia

Emergencia "explosiva": un joven llegó al hospital con un proyectil de la Primera Guerra Mundial en el recto

El centro médico de Toulouse debió ser evacuado tras descubrir que el paciente ocultaba un obús de 1918 de 20 centímetros. Intervinieron escuadrones antibombas y cirujanos en un quirófano blindado por el temor a una detonación

La guardia del Hospital Rangueil, acostumbrada a emergencias de todo tipo, vivió este lunes una madrugada digna de una película de guerra. Un joven de 24 años ingresó con dolores agudos y una confesión que paralizó al personal de salud: en su interior llevaba alojado un proyectil de artillería de la Gran Guerra.

El objeto, un obús de unos 20 centímetros de largo, fue detectado inmediatamente por los médicos. Ante la incertidumbre sobre si la munición estaba activa, se activó un protocolo de catástrofe: el área fue acordonada, los pacientes de sectores aledaños fueron evacuados de urgencia y se solicitó la presencia inmediata de expertos artificieros y bomberos.

Quirófano bajo amenaza de bomba

Cerca de la 1:40 de la madrugada, una unidad especial de desactivación de explosivos llegó al complejo hospitalario. El riesgo era real: un obús de ese calibre está diseñado para batir objetivos tras trincheras y edificios, lanzando metralla a grandes distancias. Los especialistas trabajaron contra reloj para determinar si el movimiento durante una cirugía podría provocar una masacre.

Tras una minuciosa evaluación dentro del perímetro de seguridad, los técnicos trajeron alivio: se trataba de una pieza de 1918 que, si bien era una munición de guerra original, ya se encontraba "desmilitarizada" o carecía de carga activa. Con el visto bueno de los expertos, los cirujanos procedieron a la extracción del objeto en una intervención que resultó exitosa.

Cuentas pendientes con la justicia

Aunque la salud del joven está fuera de peligro, su situación legal es distinta. Según publicó el diario local La Dépêche du Midi, el grupo de apoyo judicial abrió diligencias por "posesión de munición de categoría A". El joven será citado en los próximos días para explicar no solo cómo terminó el proyectil en su cuerpo, sino cuál es el origen de semejante pieza histórica.

No obstante, se estima que la fiscalía de Toulouse no dará curso a un proceso penal severo al confirmarse que el proyectil era inerte.

El "fantasma" de la Gran Guerra

Este caso ha generado una mezcla de asombro y alarma en Francia, donde los artefactos de conflictos históricos siguen apareciendo en campos y sótanos. Sin embargo, encontrarlos en la sala de urgencias de un hospital moderno es un hito que el personal del Hospital Rangueil difícilmente olvidará.

Como explicaron las fuentes médicas, el obús -diseñado originalmente para trayectorias curvas y destrucción de trincheras- terminó cumpliendo una trayectoria balística mucho más corta e insólita de lo que sus inventores jamás imaginaron en 1918.

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