Filipinas: Ya son 35 los muertos por el devastador terremoto
El potente sismo marítimo sacudió con fuerza el sur del país asiático, provocando derrumbes de centros comerciales, escuelas y feroces deslizamientos de tierra. El fantasma de un tsunami obligó a evacuar a miles de personas en varias naciones de la región.
El horror y la incertidumbre se apoderaron del sur de Filipinas tras registrarse un catastrófico terremoto de magnitud $7,8$ en la escala de Richter. El fenómeno, que tuvo su epicentro en el mar, ha dejado hasta el momento un saldo trágico de al menos 35 personas fallecidas, 134 heridos y una docena de desaparecidos, según el último balance de las autoridades locales. El sismo no solo desató el colapso de edificios en zonas urbanas, sino que encendió las alarmas de tsunami en gran parte del océano Pacífico.
La catástrofe golpeó con especial dureza a General Santos, una densamente poblada ciudad de 720.000 habitantes. Allí se confirmaron al menos nueve decesos y las autoridades aeroportuarias se vieron obligadas a cerrar el aeropuerto local hasta nuevo aviso debido a los daños estructurales.
La angustia se multiplicó apenas dos horas después del primer temblor, cuando el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) registró una cadena de potentes réplicas que alcanzaron magnitudes de hasta $6,5$, obligando a miles de ciudadanos a huir a las calles por temor a nuevos derrumbes.
Escenas de terror bajo los escombros
Los videos verificados y viralizados en las redes sociales reflejan la magnitud del desastre. En las imágenes se observan restaurantes de comida rápida reducidos a polvo, estructuras escolares desplomándose por completo ante los gritos de los transeúntes y a maestros intentando contener el llanto de niños en edad escolar mientras el suelo se movía violentamente de un lado a otro.
En el centro de General Santos, los equipos de emergencia iniciaron una carrera contrarreloj:
Rescatistas y voluntarios trabajan incansablemente excavando entre los hierros retorcidos de una conocida cadena de supermercados, en un intento desesperado por rescatar los cuerpos de dos empleados que quedaron atrapados bajo el concreto.
Sepultados por la montaña
La mayor tragedia humana documentada hasta el momento ocurrió en la provincia de Sarangani. Rene Punzalan, jefe del área de desastres de la región, confirmó el fallecimiento de 14 personas en el municipio de Glan producto de un masivo desprendimiento de tierra. El cerro colapsó inmediatamente después del temblor, sepultando por completo las viviendas que se encontraban al pie de la montaña.
Punzalan advirtió que el escenario podría empeorar con las horas:
Incomunicación total: El corte del suministro eléctrico ha dejado a varias comunidades aisladas, impidiendo que llegue información actualizada sobre más víctimas.
Éxodo por réplicas: El miedo a que la tierra vuelva a ceder mantiene a los sobrevivientes en vilo, negándose a regresar a las estructuras que quedaron en pie.
El fantasma del tsunami
El sismo marítimo activó de inmediato al Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, emitiendo avisos de evacuación de emergencia para las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea. Las autoridades instaron a las poblaciones costeras a correr hacia terrenos elevados. Incluso Japón emitió una alerta preventiva.
Afortunadamente, el peligro se disipó a media tarde. Las olas que impactaron en territorio japonés no superaron los 20 centímetros y la alerta global fue cancelada. Pese al alivio, más de 2.000 evacuados filipinos permanecen en refugios temporales mientras los comités de crisis evalúan si las condiciones ambientales y de infraestructura son finalmente seguras para el retorno.






