Giro en la defensa de la abogada argentina: piden una condena de 15 años por racismo
La letrada Carla Junqueira asumió la representación de Páez y cambió drásticamente la estrategia legal a pocos días del inicio del juicio. La fiscalía brasileña sostiene que hubo tres delitos independientes, lo que eleva significativamente la posible pena
El próximo 24 de marzo comenzará en Brasil el juicio contra Agostina Páez, la abogada argentina imputada por gestos racistas durante sus vacaciones en Ipanema, Río de Janeiro. El proceso entra en una etapa crítica tras el cambio de equipo legal de la acusada, que ahora busca mitigar una posible condena que, según advierten, podría alcanzar los 15 años de prisión.
El "peor escenario": la sumatoria de penas
La actual defensora de Páez, Carla Junqueira, reveló en declaraciones recientes que la Fiscalía brasileña apuesta por la figura del "concurso material". Según esta tesis acusatoria, no se trató de un hecho aislado de racismo, sino de tres delitos distintos cometidos contra tres víctimas diferentes en momentos sucesivos.
"Nuestra estrategia ahora es preparar el juicio para evitar el peor escenario. La sumatoria de tres penas podría derivar en 15 años", explicó Junqueira, quien tildó de "exagerada" la proporcionalidad de la respuesta judicial y las medidas cautelares impuestas a su defendida.
Cambio de rumbo y pedido de perdón
La nueva defensa ha decidido marcar una distancia clara con la gestión anterior. Mientras que el primer equipo de abogados intentó responsabilizar a las víctimas por el altercado, Junqueira sostiene que ese enfoque es inviable en un caso de derechos humanos.
Como parte de este giro estratégico, Agostina Páez rompió el silencio a través de sus redes sociales. En un video publicado en Instagram, la joven expresó:
"Quiero pedir disculpas públicamente por una reacción muy grave que he tenido".
El factor del arrepentimiento en el expediente
Aunque el video de disculpas ya circula públicamente, aún no ha sido incorporado formalmente a la causa. La defensa planea notificar al juez sobre esta muestra de arrepentimiento antes del inicio de las audiencias, con la esperanza de que influya en la percepción del tribunal sobre la voluntad de reparación de la acusada.







