Hallaron restos del avión desaparecido cerca de Nantucket: continúa la búsqueda de seis personas
La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó que el campo de restos localizado al sur de Nantucket pertenece al Gulfstream G100 que desapareció mientras volaba de Bermudas a Boston. A bordo viajaban seis personas y el operativo de búsqueda continúa en el Atlántico.
La Guardia Costera de Estados Unidos encontró restos del avión desaparecido cerca de Nantucket, Massachusetts, después de más de un día de búsqueda en el océano Atlántico. Las autoridades confirmaron que el campo de restos corresponde al Gulfstream G100 de Latitude Air Ambulance que había perdido contacto durante un vuelo entre Bermudas y Boston.
La aeronave, matrícula canadiense C-GRJP, llevaba seis personas a bordo: dos pilotos, dos integrantes del personal médico, un paciente y un familiar. Los cuatro tripulantes eran canadienses, mientras que el paciente y su acompañante eran ciudadanos de Bermudas.
El hallazgo de los restos representa un avance en la investigación, pero la búsqueda de los seis ocupantes continúa. La Guardia Costera informó que sus equipos seguirán trabajando en la zona y que el buque William Sparling permanece afectado al operativo.
El campo de restos fue localizado en aguas situadas al sur de la isla de Nantucket, frente a la costa de Massachusetts. Se trata de la misma zona en la que se había concentrado el operativo después de que se perdiera el contacto con el avión.
Durante las primeras 27 horas de búsqueda, los equipos de la Guardia Costera llegaron a cubrir aproximadamente 1.644 millas cuadradas, unos 4.250 kilómetros cuadrados de superficie marítima. Para el operativo se utilizaron aeronaves, helicópteros y embarcaciones especializadas.
La localización de los restos permitió confirmar que el material encontrado pertenece a la aeronave buscada. Sin embargo, las autoridades todavía trabajan para establecer qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.
El Gulfstream G100 había despegado del Aeropuerto Internacional L.F. Wade de Bermudas durante la madrugada del sábado 3 de octubre con destino al Aeropuerto Internacional Logan de Boston.
Durante el vuelo, que tenía una duración prevista de aproximadamente dos horas, la tripulación comunicó una emergencia relacionada con problemas eléctricos. Después de esa comunicación, los datos de seguimiento mostraron un descenso pronunciado desde una altitud cercana a los 24.000 pies antes de que se perdiera definitivamente el contacto.
Las comunicaciones con los controladores también se deterioraron durante los últimos momentos del vuelo. En una de las transmisiones registradas, un controlador intentó confirmar si el piloto había informado que estaba volando prácticamente "a ciegas". Poco después, los intentos de establecer contacto con la tripulación no tuvieron respuesta.
Otro avión que se encontraba en las proximidades también fue requerido para intentar comunicarse con el Gulfstream, pero tampoco logró obtener una respuesta.
La aeronave pertenecía a Latitude Air Ambulance, una compañía canadiense especializada en transporte médico y evacuaciones sanitarias.
En el vuelo viajaban cuatro integrantes de la tripulación y dos pasajeros. Los cuatro miembros del equipo, los dos pilotos y los dos profesionales médicos, eran ciudadanos canadienses. Los otros dos ocupantes eran de Bermudas: un paciente que debía ser trasladado para recibir atención médica y un familiar que lo acompañaba.
Por el momento, las autoridades no difundieron públicamente los nombres de las personas que viajaban a bordo. La Guardia Costera indicó que los familiares directos ya fueron notificados.
El hallazgo del campo de restos no puso fin al operativo. Por el contrario, los equipos de rescate continúan rastreando el área para intentar localizar a las seis personas que se encontraban en el avión.
La operación involucra recursos aéreos y marítimos de la Guardia Costera, entre ellos el buque William Sparling, helicópteros y aeronaves de vigilancia y búsqueda. La extensión del área y las condiciones del océano representan uno de los principales desafíos para los rescatistas.
En este tipo de operaciones, la ubicación de los restos resulta fundamental para delimitar el área de búsqueda, aunque la posición de los objetos que pueden encontrarse en el mar puede verse modificada por las corrientes y las condiciones meteorológicas.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) comenzó a reunir información sobre el incidente. Por ahora, no existe una conclusión oficial sobre las causas de la desaparición del avión.
Los investigadores deberán analizar las comunicaciones entre la tripulación y el control aéreo, los datos de seguimiento, el descenso registrado antes de perder contacto y el reporte de problemas eléctricos. También deberán determinar qué papel tuvieron las condiciones meteorológicas en el incidente, ya que por el momento no se estableció que hayan sido la causa del accidente.






