Irán condiciona la liberación de manifestantes a actos públicos de apoyo al régimen
Organizaciones denuncian que las autoridades exigen a las familias de detenidos participar en marchas oficiales y enviar pruebas de lealtad para acceder a reducciones de condena o liberaciones.
Organizaciones de derechos humanos denunciaron que el régimen iraní estaría condicionando la liberación o reducción de condenas de manifestantes detenidos a la participación pública de sus familiares en actos oficiales de apoyo al Gobierno.
La acusación surge en el marco de una nueva ola de protestas y de un endurecimiento de la presión estatal sobre el entorno de las personas encarceladas. Según la organización Bazdasht Shodegan, integrada por ex prisioneros políticos, los contactos con las familias habrían sido realizados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el Ministerio de Inteligencia.
De acuerdo con esa denuncia, a los familiares se les habría solicitado asistir a marchas oficiales por el aniversario de la Revolución Islámica, registrar su presencia en videos y remitir ese material a los organismos de seguridad como prueba de lealtad.
Diversos grupos estiman que más de 12.000 personas fueron detenidas durante las recientes protestas antigubernamentales. Activistas advierten que la presión sobre los allegados forma parte de una estrategia de intimidación destinada a desalentar la disidencia. Incluso, sostienen que la eventual revisión de condenas graves estaría supeditada a estas demostraciones públicas de apoyo.
Uno de los casos que generó mayor repercusión fue el del empresario Mohamed Saedinia, quien había respaldado las protestas mediante el cierre de sus locales comerciales. Tras su detención y la de su hijo, se difundió una declaración pública en la que se disculpa y anuncia su participación en actos oficiales. Organizaciones independientes interpretaron ese mensaje como una retractación forzada.
El escenario interno se desarrolla en paralelo a un nuevo foco de tensión con Estados Unidos. El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que, si no prospera un acuerdo nuclear con Teherán, su gobierno avanzará hacia una "segunda fase muy dura". Aunque señaló que la vía del diálogo continúa abierta, sostuvo que la falta de consenso podría derivar en medidas más severas.
Las negociaciones nucleares se reanudaron recientemente tras el conflicto armado entre Irán e Israel del año pasado. Mientras Washington e Israel reclaman mayores límites al programa nuclear iraní, Teherán condiciona cualquier restricción a un alivio de las sanciones internacionales.







