Noelia Castillo recibirá la eutanasia tras superar la disputa judicial impulsada por su padre en España
La joven de 25 años accederá este jueves a la prestación de ayuda para morir, contemplada por la legislación española desde 2021.
El caso volvió a poner en el centro del debate público el alcance del derecho a una muerte digna y los requisitos que exige la ley. Noelia Castillo, una joven de 25 años, recibirá este jueves la eutanasia en España luego de haber superado los obstáculos judiciales que habían frenado el procedimiento a partir de una presentación impulsada por su padre con el acompañamiento de la organización Abogados Cristianos.
El caso cobró fuerte repercusión pública en los últimos meses y volvió a instalar el debate sobre la llamada muerte digna en el país europeo. La prestación está contemplada por la legislación española desde junio de 2021, cuando entró en vigencia la ley que reconoce, bajo determinadas condiciones, el derecho de una persona a recibir ayuda médica para morir. Según se informó, Noelia había solicitado acogerse a esta normativa y el procedimiento debía concretarse originalmente el 2 de agosto de 2024. Sin embargo, la intervención judicial demoró su aplicación. Finalmente, la joven recibirá la eutanasia este 26 de marzo en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en Barcelona, donde pidió atravesar ese momento en soledad, sin la presencia de familiares.
La legislación española establece que la ayuda para morir puede realizarse mediante administración directa por parte de personal sanitario o a través de autoadministración supervisada, siempre dentro del sistema público de salud. Además, la persona solicitante puede arrepentirse en cualquier momento del proceso. Para acceder a esta prestación, la ley exige ser mayor de edad, estar en pleno uso de las facultades mentales al momento de la solicitud y acreditar nacionalidad española, residencia legal o una permanencia continuada en el país durante al menos 12 meses. A eso se suma la necesidad de padecer una enfermedad grave e incurable o una condición crónica, grave e incapacitante, que genere un sufrimiento considerado insoportable y sin alternativas razonables de mejoría.
El procedimiento también requiere que el paciente formule dos solicitudes voluntarias separadas por al menos 15 días naturales y que otorgue su consentimiento informado luego de recibir toda la información médica correspondiente. En el caso de Noelia, la joven había quedado parapléjica tras un episodio traumático ocurrido después de sufrir una agresión sexual múltiple, de acuerdo con la reconstrucción difundida por medios españoles. La situación de Castillo se convirtió en uno de los casos más resonantes desde la aprobación de la norma, no solo por el conflicto judicial con su padre, sino también porque expuso de manera cruda la tensión entre las convicciones familiares, la intervención de sectores que rechazan la eutanasia y la decisión personal de quien reclama el derecho a poner fin a un sufrimiento irreversible dentro del marco legal.
Fuente: Infobae






