Terremoto de 7,7 en Indonesia: 38 muertos y graves daños en la isla de Flores
Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado la región de Nusa Tenggara Oriental, en Indonesia. El sismo provocó al menos 38 muertos, 13 heridos y la evacuación de unas 2.000 personas. También generó una alerta de tsunami, que fue levantada horas después tras registrarse olas inferiores a un metro.
Un potente terremoto de magnitud 7,7 en Indonesia sacudió durante la madrugada de este sábado la región de la isla de Flores, en el este del país, y dejó al menos 38 muertos y 13 heridos, según informó la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB). Unas 2.000 personas abandonaron sus viviendas ante el temor de nuevos movimientos y de un posible tsunami.
El terremoto se produjo cerca de las 6 de la mañana, hora local, en una zona de elevada actividad sísmica. La agencia geofísica indonesia BMKG ubicó el epicentro a unos 30 kilómetros al noreste de Mbay, en Nagekeo, con una profundidad de 15 kilómetros. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), por su parte, situó el evento a unos 68 kilómetros al noroeste de Ende y estimó una profundidad cercana a los 10 kilómetros.
La diferencia entre las estimaciones de los organismos es habitual en los primeros momentos posteriores a un terremoto, ya que los parámetros pueden ser revisados a medida que se incorporan nuevos datos sismológicos. En cualquier caso, las agencias coinciden en que se trató de un sismo de gran magnitud y poca profundidad, dos factores que pueden favorecer que el movimiento sea fuertemente percibido en superficie.
El terremoto de 7,7 en Flores llevó a las autoridades indonesias a activar una alerta de tsunami para sectores costeros de Nusa Tenggara Oriental y otras áreas cercanas. La población de las zonas expuestas fue evacuada hacia lugares más elevados mientras los organismos de emergencia evaluaban el comportamiento del mar.
El sistema de alerta de la BMKG registró posteriormente variaciones del nivel del mar en distintos puntos. En Maurole, en la zona de Ende, se detectó una variación de aproximadamente 0,94 metros, mientras que en otros sectores las oscilaciones fueron menores.
La alerta fue levantada unas horas después. De acuerdo con los reportes disponibles, las olas registradas fueron inferiores a un metro y no se confirmó una amenaza mayor para otras regiones.
El terremoto provocó derrumbes de viviendas y otros edificios, además de cortes de electricidad y problemas de comunicación. Las tareas de emergencia se complicaron por deslizamientos de tierra que bloquearon rutas y dificultaron el acceso de los equipos de rescate a algunas comunidades.
Entre las zonas afectadas se encuentran Nagekeo, Sikka, Manggarai y Manggarai Oriental. En una localidad de Reok, un deslizamiento de tierra provocó la muerte de 16 personas, según los reportes difundidos durante la jornada. También se registraron daños en la ruta Trans-Flores, una de las principales vías de comunicación de la isla.
En Ende y otras ciudades de Flores, algunos hospitales tuvieron que trasladar pacientes al exterior de los edificios por precaución. Las autoridades locales señalaron además dificultades para disponer de espacios suficientes para alojar temporalmente a las personas evacuadas.
Los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes entre los escombros. La operación incluye personal de rescate, helicópteros y otros recursos destinados a alcanzar las zonas que permanecen aisladas por los daños en las rutas y las interrupciones en las comunicaciones.
El terremoto principal fue seguido por varias réplicas de magnitud considerable, algunas superiores a 6, que mantuvieron en alerta a los habitantes de Flores durante las horas posteriores.
Las réplicas son movimientos sísmicos que ocurren después de un terremoto principal mientras la corteza terrestre se reajusta. Aunque la mayoría tiene una magnitud menor, pueden provocar nuevos derrumbes en construcciones que ya quedaron debilitadas por el primer movimiento.
La situación llevó a miles de personas a permanecer fuera de sus viviendas por temor a nuevos desprendimientos y colapsos. En algunos puntos, la interrupción del suministro eléctrico y de las comunicaciones añadió dificultades a las tareas de asistencia.
La información sobre víctimas, daños, réplicas y zonas afectadas puede modificarse mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate. La cifra más reciente difundida por las autoridades es de 38 personas fallecidas, dos heridos graves y 11 con heridas leves.


