Rodrigo Eguillor

Rodrigo Eguillor podría ser inimputable: el Cuerpo Médico Forense reveló una "aflicción psíquica"

Un informe oficial habla de “facultades mentales” que “no encuadran dentro de los parámetros normales”. El juicio en su contra está suspendido.
miércoles, 05 de febrero de 2020 · 10:43

El 14 de enero pasado, la Sala de Feria de la Cámara de Casación del fuero correccional se reunió con los jueces Patricia Llerena, Gustavo Bruzzone y Pablo Jantus para decidir sobre Rodrigo Eguillor, preso en el penal de Ezeiza. Su defensa había pedido por él.

El año pasado, el joven fue enviado a un tribunal oral por la violación de una joven en un balcón de San Telmo en noviembre de 2018, una acusación que incluye los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por violencia de género y amenazas, además de daño lesiones leves. El caso fue investigado por Eduardo Cubría, a cargo de la Fiscalía Nº22. Eguillor se presentó en la fiscalía de la calle Cerrito con gritos e insultos, amenazó a personal del equipo de Cubría, mujeres que trabajaban en el lugar. Lo denunciaron: esa causa por el delito de amenazas también se incorporó al juicio en el expediente por violación.

Con el paso del tiempo, su agresión fue menguando una vez encarcelado. Pero toda la mejoría que podía tener fue en vano. A principios de este año, la Cámara Criminal y Correccional rechazó un recurso para su excarcelación. Ante esto, Eguillor reaccionó rompiendo un inodoro. "Lo rompí yo, y no pienso limpiar nada de acá, eso lo van a hacer ustedes”, le dijo según documentos judiciales al penitenciario que miraba sorprendido el charco de agua sucia en la celda. Un jefe del penal lo denunció por daños en el Juzgado Federal Nº 2 de San Martín, la Sala I de la Cámara de la jurisdicción reguló un embargo de 50 mil pesos.

Luego fue enviado al PRISMA, el hospital psiquiátrico del penal de Ezeiza, donde sigue hasta hoy, junto a ladrones detenidos que pelean para salir de su adicción al paco, o junto a “El Pity” Alvarez. El abogado del joven pidió también sacarlo de la cárcel y enviarlo a una clínica psiquiátrica privada; pedido que fue también denegado por la justicia.

Y después de tantas idas y venidas, el proceso contra Eguillor quedó suspendido por decisión judicial: el juicio oral se vuelve algo incierto.

En octubre del año pasado, fuentes cercanas a su encierro decían que su problema “no era psiquiátrico”, sino que se trataba de “su personalidad”. Ese mismo mes, el Cuerpo Médico Forense dijo todo lo contrario. Fechado el 2 de octubre de 2019, el informe consigna que “las facultades mentales de Rodrigo Eguillor... no encuadran dentro de los parámetros considerados como normales desde la perspectiva médico-legal; presenta una aflicción psíquica compatible con un trastorno”.

El informe aseguró que Eguillor presentaba un riesgo para sí mismo y para terceros. Un informe posterior del mismo Cuerpo Médico aseguró que ese riesgo había desaparecido al aceptar “un tratamiento psiquiátrico/psicológico”.

En el entorno del joven dicen que está fuertemente medicado en un cuarto del PRISMA, que le preguntan y responde monosílabos, “boludeces”. Conserva, curiosamente, su pelo largo.

Su víctima de San Telmo, la mujer que lo acusó de una violación aberrante, estuvo presente en la audiencia de Casación.