"Cuando la vi me quería morir": subastan en dólares la carta de un veterano de Malvinas y buscan frenar la venta
Héctor Daniel Ponce, veterano de Villa Mercedes, descubrió que una de las misivas de puño y letra que le envió a sus padres en 1982 está a la venta en internet. Busca frenar la subasta internacional para rescatar un fragmento invaluable de su historia y de la memoria nacional.
Héctor Daniel Ponce, excombatiente y referente del Museo de Malvinas VGM "Eduardo Rodolfo Guzmán" de Villa Mercedes, San Luis, se encuentra atravesando una dolorosa situación tras enterarse de que una carta original de su autoría está siendo subastada en la plataforma internacional eBay.
El hallazgo se produjo de manera fortuita gracias a la solidaridad comunitaria. Un coleccionista y aficionado mendocino detectó la publicación en la web y decidió contactar a Ponce a través de Facebook: "Te quería avisar que, creo, están vendiendo una carta que te pertenece". Al revisar las imágenes, el veterano confirmó el peor escenario. El escrito, con su firma y datos personales legibles, estaba allí. "Es mía. Cuando la vi me quería morir", confesó con profunda angustia.
La estafa de la "desmalvinización"
Para reconstruir la ruta del manuscrito hay que viajar a 1984, en los primeros meses de la vuelta a la democracia. Ponce trabajaba en el ferrocarril cuando un desconocido, que se presentó como un soldado herido en las islas, acudió al domicilio de su madre. Con absoluta frialdad, el sujeto le aseguró que necesitaba las cartas del frente porque el prestigioso escritor Ernesto Sábato estaba recopilando material para un libro.
Conmovida y confiada, la mujer le entregó las misivas. El estafador no solo se llevó el testimonio de Ponce, sino también la correspondencia de Edgardo Guerrero, otro soldado mercedino con quien compartió trinchera. Con los años, supieron la verdad: Sábato jamás había encargado tal tarea. "Presiento que puede haber sido gente del servicio de inteligencia que en ese momento estaba abocada a desmalvinizar", analizó Ponce sobre el engaño que lo despojó de sus recuerdos.
Entre la picardía y el rastro de las islas
El valioso documento fue redactado el 29 de abril de 1982. En sus líneas se lee la frescura de un joven clase 62 intentando camuflar la preocupación de sus padres: "Yo por acá gracias a Dios bastante bien, por lo menos como y duermo".
Incluso, la carta guarda un registro de la inocencia y la juventud que resistía al conflicto: "Hoy me duele la muñeca tanto escribir cartas, ya que llegaron como 200 que mandan los chicos de los colegios y tratamos de contestar todas, especialmente las de las chicas... ja ja". Como un detalle histórico único, Ponce se tomó el trabajo de calcar en el papel las dos caras de una moneda que circulaba en las islas y se despidió con un sentido "¡Viva las Malvinas!".
Una carrera contra el reloj internacional
Actualmente, la pieza histórica figura publicada por un usuario anónimo asentado en Buenos Aires, con una base de oferta que comenzó en 78 dólares y ya superó los 80, aunque el precio sigue en ascenso. La desesperación del excombatiente radica en los plazos de la plataforma de comercio electrónico. "Si la venden es anónimo, va a parar a cualquier parte del mundo y no la veo más", advirtió.
Ponce busca viralizar el caso con urgencia para intentar abrir un canal de diálogo con el vendedor antes de que se concrete la transacción. Su meta final excede por completo lo material: anhela repatriar ese fragmento de su vida y, en el mejor de los casos, localizar también los escritos de su compañero de armas, Edgardo Guerrero. "Para ellos puede tener un precio, pero para mí tiene un valor emocional enorme", concluyó.
Con información de El Chorrillero






