Javier Milei viaja a Asunción para la firma del acuerdo comercial histórico entre Mercosur y la Unión Europea
El presidente Javier Milei viaja a Paraguay para participar de la firma del acuerdo Mercosur-UE, un tratado comercial global tras más de 25 años de negociaciones con impacto sobre exportaciones, inversiones y relaciones diplomáticas.
El presidente argentino Javier Milei parte este sábado rumbo a Asunción, Paraguay, para asistir a la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), un tratado esperado por más de 25 años que puede redefinir el comercio exterior de la región y abrir nuevas oportunidades económicas para Argentina.
La ceremonia se realizará en el Gran Teatro José Asunción Flores y reunirá a representantes de ambos bloques regionales. Por el lado sudamericano, estarán los presidentes de Argentina, Paraguay (anfitrión) y Uruguay, mientras que la UE llegará con figuras como Ursula von der Leyen y el presidente del Consejo Europeo.
Para la Argentina, este tratado ofrece nuevas oportunidades de exportación e inversiones, especialmente en sectores clave como el agronegocio, alimentos, manufacturas y tecnología, al reducir barreras arancelarias y permitir un acceso más competitivo a los mercados europeos.
El viaje de Milei no solo se concentra en la firma del tratado, sino también en respaldar la presidencia pro tempore del Mercosur asumida por Paraguay y reforzar relaciones bilaterales con socios regionales.
El mandatario argentino estará acompañado por una comitiva oficial integrada por su canciller y ministros clave en temas de comercio exterior, con la expectativa de comunicar un mensaje de confianza y apertura económica al mundo.
Tras la firma, Milei tiene previsto continuar su agenda internacional con una visita al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde buscará posicionar a Argentina en debates globales sobre inversión, crecimiento y transformación productiva.
Aunque el acuerdo Mercosur-UE llega tras décadas de negociación, no está exento de controversias. Algunos líderes y sectores, especialmente agrícolas en Europa, han manifestado preocupaciones por la competencia de productos sudamericanos.
Un hecho destacado es que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no asistirá a la firma oficial, pese a haber sido una figura clave en las gestiones del tratado, algo que analistas consideran un gesto político con múltiples interpretaciones.
Además, tras la firma el acuerdo deberá ser ratificado por los parlamentos de los países del Mercosur y del Parlamento Europeo, un proceso que puede llevar meses y que determinará si el tratado finalmente entra en vigor legalmente.







