Tragedia en Bariloche: "Voy a tener que vivir con esa decisión toda la vida", relató la mamá de Fidelina
La niña de 3 años murió después de que el vehículo en el que viajaba cayera por una pendiente y terminara sumergido en el lago Nahuel Huapi. Sus padres reconstruyeron los minutos de desesperación y contaron cómo será su despedida.
Eugenia y Agustín, los padres de Fidelina, reconstruyeron los dramáticos momentos que atravesaron cuando el vehículo familiar cayó por una pronunciada pendiente y terminó en las aguas del lago Nahuel Huapi. La pequeña, de apenas 3 años, quedó atrapada en el interior y murió.
La familia vivía en el barrio Villa Don Orione, a la altura del kilómetro 15 de la avenida Bustillo, en Bariloche. La vivienda se encuentra en un terreno con una fuerte pendiente hacia el lago.
Ese día habían decidido salir hacia el cerro Catedral para aprovechar la nieve. Cerca de las 13:15 intentaron retirar el automóvil del estacionamiento, pero las condiciones del terreno complicaron la maniobra.
Eugenia paleó una parte del camino, mientras que Agustín limpió otro sector para marcar una huella. Sin embargo, cuando intentaron avanzar, el vehículo comenzó a desplazarse de costado.
La mujer estaba al volante, Fidelina viajaba en su butaca y Agustín permanecía afuera dando indicaciones. En medio de la maniobra, una rueda cayó hacia el barranco.
"Me di cuenta de que estábamos por volcar. Fide me dijo ‘¡Mamá!', como retándome. Le dije que no tuviera miedo, que no pasaba nada, que estaba conmigo", recordó Eugenia en diálogo con La Nación.
El vehículo comenzó a caer por la pendiente, dio varias vueltas y terminó dentro del lago. Eugenia consiguió desprenderse del cinturón de seguridad y buscó desesperadamente a su hija, pero no logró encontrarla dentro del automóvil.
"Sentía que tenía que salir o me moría ahogada. También pensé, en milésimas de segundos, que iba a tener que vivir con esa decisión toda la vida", relató.
Desde el exterior, Agustín observó cómo el auto se precipitaba hacia el agua. Inmediatamente pidió ayuda a una vecina y arrojó hacia el barranco una tabla de stand up paddle que tenían en la casa. Poco después escuchó el llanto de Eugenia.
Horas más tarde, los buzos encontraron el cuerpo de Fidelina a aproximadamente 25 metros de profundidad.
En medio del dolor, sus padres decidieron despedirla con una ceremonia en la playa, donde buscarán recordarla haciendo una de las cosas que más disfrutaba: tirar piedritas al agua.
También pidieron la colaboración de la comunidad para recuperar cualquier pertenencia de la niña que pueda aparecer en el lago.
"Era una nena muy feliz", expresó Eugenia. En su despedida, recordó que su hija pudo disfrutar de la montaña, el bosque, la nieve y el lago durante los tres años que compartieron.
"Te amo, hija. Fuiste brillante y seguirás brillando en el recuerdo de todos los que te conocieron", escribió su mamá.


