Argentina

La zona genital de la nena de 10 años fue quemada por lo que no se pudo comprobar si fue abusada

El macabro crimen de Guadalupe, de 10 años, en manos de su primo aun conmociona al país. Su cuerpo fue hallado ayer en la casa de su primo. Él la había pasado a buscar a su casa para llevarla a un cumpleaños al que nunca llegó.
martes, 3 de marzo de 2020 · 06:14

La víctima fue identificada por la policía y la justicia como Guadalupe Ezeiza , de 10 años, quien fue hallada el lunes asesinada a golpes y calcinada tras un presunto ataque sexual en una casa de la ciudad bonaerense de Lobos.

Los peritos que practicaron la autopsia determinaron que la niña sufrió quemaduras en la zona genital, lo que borró las potenciales pruebas que podían obtenerse para acreditar si se consumó una violación.

Por su parte, el imputado Sergio Ramón Oliveira, de 22 años,  quien practicaba boxeo, será indagado en las próximas horas por la fiscal de la causa, Patricia Hortel, de la Unidad Funcional de Instrucción descentralizada de Saladillo, que lo acusa del delito de “homicidio calificado”.

LA FUE A BUSCAR PARA LLEVARLA A UN CUMPLEAÑOS

 Todo comenzó el domingo por la noche cuando la madre de la niña se presentó en la comisaría de Lobos, ubicada unos 98 kilómetros al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para denunciar que su hija Guadalupe no había regresado a su casa.

La denunciante explicó a los pesquisas que Olivera había pasado por su casa, situada en la calle Angueira y 237, de Lobos, para llevar a su hija a un cumpleaños y que ella le dio su consentimiento para que fuera. Al parecer, el hombre debía pasar a buscar por la casa de otro familiar a su propia hija, de una edad similar a la de Guadalupe, y llevar a ambas niñas juntas a la fiesta de cumpleaños, lo que nunca se concretó.

“Aparentemente era habitual que las dos niñas pasaran tiempo juntas pero no que la víctima se quedara a solas con su primo”, explicó el un vocero consultado.

Mientras la Policía inició la búsqueda de Guadalupe en base a los datos aportados por la madre, Oliveira se presentó en la casa de un familiar en la vecina ciudad de Roque Pérez, con una crisis nerviosa. “Me mande una cagada, por la nena no pude hacer nada”, dijo el ahora imputado a uno de sus familiares.

Ante esta situación, los efectivos se dirigieron a la casa de Oliveira, situada en avenida Yrigoyen al 1200, de Lobos -a unas 20 cuadras del domicilio de la víctima-, y allí constataron que el inmueble estaba cerrado con llave y que nadie atendía.

Al ingresar a la vivienda, los policías hallaron el cadáver calcinado de Guadalupe, sentado contra una pared, sobre unas brasas, detallaron fuentes de la causa. “La víctima presentaba signos de violencia y de incineración”, señaló un jefe policial que trabaja en la pesquisa.

Fuente: Infobae