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Joven venezolana abusada por su empleador rompió el silencio

La joven de 18 años bindó una entrevista a un canal de su país, donde rememoró el aterrador momento que vivió y opinó sobre la liberación de su abusador.

Tras recuperarse levemente del violento y traumático hecho, la joven venezolana de 18 años rompió el silencio luego de que el dueño de un local del barrio porteño de Balvanera abusara de ella dentro del recinto. El hecho tuvo lugar en el primer día de trabajo de la víctima.

El aberrante hecho no sólo conmocionó a la Argentina, sino que también atravesó la frontera y llegó a su país, donde un canal informativo solicitó una entrevista y la joven accedió acompañada de su mamá y rememoró el aterrador momento que sufrió en manos de Humberto Garzón Martínez, el abusador que actualmente se encuentra libre bajo palabra.

La joven contó que en cuanto se percató que el hombre comenzó a cerrar las persianas del comercio y la puerta, le envió un mensaje a su madre: "Inmediatamente le mandé un mensaje a mi mamá diciéndole que tenía miedo porque vi que estaba cerrando todo. En ningún momento se dio cuenta de que usé el celular. Se acercó hasta donde estaba, en la caja, y me ofreció vodka", expresó.

Impactada por el ofrecimiento, rechazó la bebida alegando que no tomaba alcohol y que si lo hacía tendría problemas con su mamá. Finalmente decidió tomar agua del dispenser. Cuando se quiso dar cuenta, el agresor había despachado a dos clientas que quisieron entrar al local y ya le había servido el agua.

"Sentí que las manos se me dormían y marque en mi celular el último número al que llame", manifestó la joven, recordando cuando bebió del agua. Del otro lado de la línea atendió su hermana, pero la joven ya no era capaz de hablar.

Finalmente, aseguró "cuando me desperté, Garzón Martínez me estaba subiendo los pantalones". Gracias al llamado al 911 de su hermana, la joven pudo ser rescatada. "De allí me imagino que me volví a dormir, porque cuando me desperté nuevamente estaba con la Policía", reconoció.

Como para cerrar la entrevista, le consultaron qué pensaba sobre la liberación de su abusador: "La tristeza la tengo en todo momento. Sólo digo: Díos mío, gracias que no me acuerdo de nada. No hubiera soportado recordar algo. No estoy de acuerdo, estoy sufriendo mucho. En Argentina he visto muchísimos casos, y he oído que el abuso tiene una tasa muy alta, el femicidio y todo ese tipo de cosas. Normalmente por miedo, temor o susto (las víctimas) no dan la cara como lo estoy haciendo yo. Tengo muchísima fe de que les voy a dar fuerza a otras chicas para que den la cara, para que digan y denuncien".

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